Zenén Vargas: el artista patrimonial de letreros para micros y negocios de la ciudad

Este verdadero ‘Rey de los Letreros’ es un artista autodidacta de pie a cabeza. Comenzó a pintar a pulso antes de los 15 años, observando a su padre, de quien aprendió el arte de la tipografía. Este personaje popular es la tercera generación de pintores de letras.

‘Conexión Patrimonial de Radio U. de Chile, conversó con Zenén Vargas, artista urbano, cuyo oficio patrimonial fue confeccionar letreros para micros, y en la actualidad, recibe pedidos de negocios y clientes especiales.

Desde pequeño ya sabía manejar el pincel sobre carrocerías de las antiguas micros; de su padre – y antes su abuelo – aprendió las combinaciones de colores y los estilos de cada transporte urbano. “Mi papá fue micrero de las góndolas antiguas (…) fue chofer de micros y pintor de brocha gorda”, con un arte tan riguroso que éstas quedaban como si hubieran sido lacadas con pistolas a presión.

Con los años Vargas superó la rigidez de las letras ocupadas por su padre, la tipografía helvética, y fue creando su propio estilo de escribir los letreros, los que hoy por hoy son un verdadero culto a la nostalgia y a un pasado que fue reemplazado por el neón moderno. Hoy exhibe con orgullo: “Le puse hasta nombre a mi letra, firmaba con un diamantito y les ponía Zenén” – explicó Vargas.

Un oficio patrimonial que ya está terminando con él, ya que sus hijos tomaron profesiones muy distintas a esta actividad, aunque a veces le ayudan. Alguna esperanza queda en sus nietos, “la Maite también se me mete al taller, el León también, y la mayorcita que es la Matilde”, dijo el ciudadano de la letra artística.

En la década de los 60, la extensa variedad de colores de las micros siempre le llamó la atención. Luego vino apogeo de los carteles, “cuando había un cambio de recorrido se hacían hasta 200 letreros”, relató, y cada micro usaba un promedio de 8 a 12 letreros con sus trayectos urbanos.

Estos obras tenían diseños básicos y su respectiva personalización, algunos llevaban corazones, tipografía especial, letras rojas para destacar hitos, entre otros detalles creativos. Los conductores hacían recorridos por calles y variantes con sus pergaminos multicolores para la mejor visibilidad de los usuarios.

Pero todo empezó a cambiar a partir del año 1992, con la primera licitación anunciada por el Presidente Patricio Aylwin. Fueron años difíciles para Zenén, que veía a muchos colegas emigrar a otros trabajos, pero él no dejó de pintar. El TranSantiago sepultó toda expectativa para su oficio. “Estaba triste, bajoneado” y lo llevó a sobrevivir con el trabajo de fletes, pero que no lo hacía feliz.

Había llegado el minuto para reinventarse. Así nacieron los primeros letreros a pedido de antiguos recorridos, un verdadero homenaje nostálgico. Pronto llegaron solicitudes de restaurants, pubs, almacenes, refranes populares y ‘letreros de vida’. Estos últimos, llegaron a emocionar a sus clientes pues les recordaba su infancia o juventud. “Yo les pido sus leyendas” para crear los letreros de lugares de vida, explicó Zenén.

En la actualidad, realiza talleres de este oficio patrimonial en el Colegio San José de Chicureo, y charlas en algunas universidades. Sus clientes favoritos son el ‘Emporio Las Rosas’, ‘Galindo’ y negocios del Barrio Italia y Bellavista, entre otros. “Hay algunos que están copiando con computación, con tecnología, y ocupan poco el pincel”, con su característica letra “semicurva achaflanada”– recalcó.
Contacto y pedidos: Zenén Vargas (+569 9795 6848).

Volver a escuchar la entrevista: viernes 14 de diciembre.

 

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