“Este acuerdo es un contrato entre naciones, la doctrina debe ser entre países iguales, pero aquí no hay igualdad”
, según comentaron los economistas y académicos Yemil Harcha y Hernán Morales, quienes conversaron con Citoyens 102,5 FM, sobre el tratado más controversial de los últimos años en el cual Chile está siendo partícipe.

Harcha es economista candidato a Doctor en Derecho Económico, Economía y Ciencia Política, y Doctor en Educación. Trabajó en las Universidades de Chile, Católica, de Talca, Católica del Norte, entre otros centros de educación superior. Morales es Ingeniero Comercial MSc de la Universidad de Chile, candidato a PhD de la Universitè libre des Sciences de L´Entreprise et des Technologies de Bruxelles, Ulsetb, Bélgica y fue asesor 30 años del Banco Central de Chile.

El Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, también conocido como el «Acuerdo P4», es un tratado de libre comercio multilateral que tiene como objetivo liberalizar las economías de la región del Asia-Pacífico, específicamente en 11 países, al que se habría sumado finalmente Japón, que buscan un mejor acuerdo económico, siendo que nuestro país ya ha firmado tratados de libre comercio anteriormente con cada uno de ellos. Según Harcha y Morales, Estados Unidos está en búsqueda de mejorar su situación comercial con sus vecinos del Pacífico y en especial con Chile tras el tratado de libre Comercio firmado en el año 2000.

Para los invitados, este acuerdo es potenciado y liderado por los países más desarrollados en perjuicio de los más pequeños. Hace incrementar el sistema neoliberal de libre mercado que lidera la economía norteamericana, en desmedro del crecimiento vertiginoso de China, “Al parecer es una guerra ideológica, más que un acuerdo comercial”, comentó Harcha.

Morales hace referencia a tres puntos fundamentales del acuerdo, que según su visión son los más conflictivos hasta el momento, considerando que hay poca o nula información, ya que ha sido un debate privado y recién los parlamentarios chilenos se sentarán en marzo a discutir su rechazo o aprobación. “En primer lugar limitaría la competencia de los tribunales chilenos frente a instituciones extranjeras. Esto según mi visión, Chile perdería soberanía frente a los privados ya que éste se consideraría un igual al Estado para competir» – agregó.

El segundo punto controversial, limita claramente que haya empresas estatales que se amplíen, esto provocaría por ejemplo, que el Estado no pudiera establecer una AFP estatal. Y en tercer lugar, mayor liberación de los flujos de capitales, es el punto más grave, ya que a través de esto es cuando se generan las crisis en el mundo. Hay que incentivar a los inversionistas a más largo plazo y desincentivar capitales golondrinas”.

Morales y Harcha afirman que los ciudadanos necesitan más información, este último académico indica que las cosas se miden dentro de su contexto, “lo primero que se me viene a la mente al escuchar tratados es que cuando las palabras pierden su sentido, el pueblo pierde su libertad”. En un contrato entre naciones, la doctrina exige que las partes sean equivalentes. Este acuerdo es una asociación y este tiene un fondo geopolítico, es un proceso global y de acumulación denominado globalización o mundialización, es una relación de respeto por el otro, como por ejemplo el Pacto Andino, que fue un tratado con respeto a los países, la soberanía era respetada y en el acuerdo presente no sucede lo mismo.

Morales afirma que la idea que hay detrás del acuerdo es lograr que el mundo sea igual, pero es una falacia, la idea de la competencia es la base de su sustento y si el Estado interviene con su propia producción estaría compitiendo de forma desleal. Al instalar un orden mundial, se produce una dicotomía que preconiza la igualdad pero cuyo eje es un gobierno mundial.

Al preguntarles a los profesores sobre la manera en que este TPP puede o podría afectar al ciudadano común, ambos concluyen que hay costos y beneficios, aquí los beneficio para los ciudadanos son marginales y pequeños. Chile ya ejecutó tratados de libre comercio con casi todo el planeta. Podría ser que en este caso los beneficios sean dudosos y los perjuicios sean más evidentes, ya que se ha manejado en secreto.

La movilidad de capitales pueden provocar crisis, por un lado, también, sobre internet estamos siendo sobrepasados por los medios de comunicación y específicamente con la internet, la libertad de comercio y la libertad de información es para que las grandes cadenas nos desinformen. Los costos van a los propios tratados en una profundización del sistema neoliberal y desincentiva la producción de materias primas, aseguraron ambos invitados.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 19 de febrero.