Los nuevos residentes de la comuna de Santiago que llegaron a partir de los 90’ son identificados como gentries, transitorios urbanos, decadentes y precarios urbanos, en un escenario de diversidad social que deambula entre el posterremoto de 1985 a la explosiva “Renovación Urbana” del alcalde Jaime Ravinet. Por ello, Citoyens 102.5 FM, conversó con la geógrafo y PhD. en arquitectura y estudios urbanos, Yasna Contreras, sobre su libro: “Los nuevos habitantes del centro de Santiago”.

La investigación alcanza a visualizar nuevas formas de habitar la ciudad, rompiendo las antiguas miradas de la condición social. Con el nuevo posicionamiento de edificios en el casco urbano central van apareciendo variados tipos de individuos y nuevas relaciones de convivencia social. “Es una invitación a la reflexión, a entender que tanto la comuna de Santiago como el centro neurálgico del país, es un espacio donde confluyen distintas personas con distintos intereses y de alguna manera, ellos componen el patrimonio intangible”, dijo la investigadora social.

A partir del “Plan de Repoblamiento”, en la década de los 90’, se van generando distintas disputas entre viejas clases medias, nuevas clases de profesionales y técnicos, e inmigrantes de distintas partes de Latinoamérica, en un escenario urbano y geosocial muy seductor que ofrece una infraestructura de calidad, con ofertas culturales, parques y plazas, nuevas edificaciones, servicios públicos y espacios amplios para la diversidad social.

A partir del diagnóstico realizado durante la gestión edilicia de Carlos Bombal, en los 80’, se levanta una información técnica que le permite vislumbrar al alcalde Jaime Ravinet, mediante una consulta denominada “Convención de Santiago”, la ciudad deseada por ciudadanos y ciudadanas. “Eso que nació como una excelente idea, con el tiempo fue quedando inmerso bajo una lógica muy capitalista que fue donde, de alguna manera, lideró esa idea o capturó esa idea el mercado inmobiliario, porque había una normativa urbana que la favorecía, pero que era históricamente flexible”, señaló Yasna Contreras.

Pero, aquellos barrios patrimoniales obreros como Huemul, Yungay, Matta Sur, Bogotá, Brasil y Balmaceda hoy por hoy, han cambiado su rostro psicogeográfico con nuevos habitantes, “Esa periferia de la dictadura, de alguna manera, que era muy oscura, muy gris, muy receptorio de la construcción de viviendas de interés social sin acceso, con el tiempo se fue configurando como un espacio que atraía a clases medias emergentes, entonces, el sentido de la periferia fue cambiando, el punto es que los que construyen ciudad, los que se creen constructores de la ciudad, piensan que la periferia en un espacio aislado y no se dieron cuenta que todo confluye en el centro”, aclaró la académica de la Universidad de Chile.

El retorno de la democracia en los 90’, con ciertos aires de libertad, permitió a los nuevos habitantes de Santiago elegir sus viviendas en barrios incipientes, lo que rompió el imaginario de una ciudad oscura. Estos proyectos modificaron la sociodemografía, porque fueron construidos para los propios residentes afectados por el terremoto de 1985, en principio, y luego para la nueva generación de profesionales recién llegados, mediante un “esquivo” subsidio estatal de 200 UF, dijo la Dra. en Arquitectura y Espacios Urbanos.

La “gentrificación”, explica Yasna Contreras, se refiere a un proceso que se explica principalmente por la llegada de empresas inmobiliarias, como buenos pagadores del suelo, a barrios centrales y zonas industriales deterioradas, pero que dicho proceso “excluye, margina, desplaza a una persona en forma voluntaria o involuntaria, o bien va generando una renta del suelo que restringe el arribo o la permanencia de personas de más bajos ingresos”, aunque reconoce nuestra invitada que hay distintas miradas de este mismo fenómeno urbano.

“Los centros de la ciudad son dinámicos”, aclara la geógrafo, porque se entrelazan distintas culturas urbanas en un punto de convergencia altamente político-administrativo, en una “coexistencia espacial pero no social”, que no alcanzan a configurar un colectivo, fenómeno que también se está dando en otras ciudades del norte de Chile, pero que en ciertos en casos especiales, se transforman en “fetiches” político culturales de ciertos barrios más organizados.

Respecto a los nuevos tipos de personajes que se hicieron parte de la ciudad de Santiago, la experta en espacios urbanos de la Universidad de Chile, dijo que existen muchos, pero que en su libro destaca a los cuatro principales: Los “gentries” con dos vertientes, los ‘pioneros’ que son aquellos que llegaron a los barrio a finales de los 80’ y que compraron viviendas en barrios deteriorados o patrimoniales, y los ‘sucesores’; los “transitorios”, como sujetos masivos de paso por la ciudad; los “decadentes urbanos”, que corresponde a aquellos grupos que fueron alguna vez de clase media alta, que se separaron o entraron en crisis económica, pero que se fueron a vivir en viviendas heredadas en Barrios como el Forestal o Lastarria, y los “precarios urbanos”, que son hogares de bajos ingresos que viven en alta vulnerabilidad, como arrendatarios de cités, conventillos o incluso en edificios en altura, dijo Yasna Contreras.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 27 enero.