La falta de viviendas sociales en el centro de Santiago es un problema muy antiguo, pero la Municipalidad capitalina, en conjunto con la Subsecretaría de Desarrollo Regional y el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), son las entidades que lideran esta iniciativa – ya aprobada – y donde sólo falta la construcción de los inmuebles. Pero, no todo es miel sobre hojuelas, el plan tiene divididos a algunos vecinos. Para conocer acerca de la realidad del barrio y sus problemas locales, Citoyens 102.5 FM conversó con Valeria Bustos, Presidenta de la Junta de Vecinos “El Progreso” del Barrio 10 de Julio.

El proyecto urbano se encuentra en proceso de compra. Un terreno de tres mil metros cuadrados, en la esquina de Copiapó con Cuevas, dará lugar a un edificio de departamentos beneficiando a familias con subsidio y que son parte del sector donde viven como allegados. Pero, esto no ha sido suficiente para algunos detractores que buscan cambiar el proyecto por un centro médico. Esto ha generado diferencias entre los vecinos, y que para la dirigente social Valeria Bustos, “el ruido generado por las críticas de algunos es un problema, pero lo transformamos en oportunidad, ya que se visibiliza un sinfín de temáticas sociales que tenemos en el sector”, dijo.

Alrededor de 400 vecinos están asociados a una de las organizaciones vecinales más antiguas de la comuna, en este sentido la líder comunitaria señaló que “tenemos en el sector más de 200 años de comercio sexual, pero las trabajadoras son vecinas del barrio, el problema de algunos es cuando éstas trabajadoras se les oscurece la piel o a ellas se les suman los transexuales”, comentó Valeria Bustos. Además, dijo ella, la inclusión sociocultural es una de las fortalezas que tienen como comunidad organizada, donde su sede social alberga una biblioteca, un preuniversitario, cursos de español para haitianos y un ‘ropero solidario’, para que los vecinos puedan acceder a estos servicios en forma gratuita. La sede está ubicada en la calle Coquimbo 321.

En el tema de la vivienda social, Valeria Bustos comenta que no logra entender como existen vecinos tan egoístas que no desean que otras personas tengan también su casa propia: “me pidieron firmar para que no llegaran rotos al barrio, estoy segura que hay algo extraño en ello, pero los detractores conocen toda la información”, acotó.

Además, para esta emblemática dirigente vecinal, existe en el barrio un nivel de hacinamiento muy grande, por lo que apela a la falta de buenas decisiones políticas para construir viviendas sociales, por ejemplo, en terrenos municipales y de administración del Ministerio de Bienes Nacionales, los que pueden ser usados para estos fines sociales.

Finalmente, la representante social de los vecinos hace un llamado a la comunidad para sumarse a un proyecto vecinal que mejore la calidad de vida de sus integrantes: “quedan los últimos cupos para el comité de vivienda por un ‘Santiago multicolor’, nadie sobra en el comité más grande de Santiago Centro”, añadió.

Vuelve a escuchar la entrevista:  Viernes 21 de julio.