Este ‘Tesoro Humano Vivo’ nació hace 83 años en Malleco, Región de La Araucanía, y se dedica a la confección de títeres hace seis décadas. Ha dedicado prácticamente toda su vida al mundo de los títeres, donde los diseña, pinta y les da vida. ‘Conexión Patrimonial’ de Radio U. de Chile conversó con Sergio ‘Tito’ Guzmán, y su hija Ely Guzmán, quienes comparten este oficio patrimonial del entretenimiento educativo para chicos y grandes.

La primera experiencia de ‘Tito’ con los títeres la tuvo a las 7 años en su escuela de la localidad de Victoria y fue tan grande su asombro que le abrió el apetito a este mágico universo de los muñecos. “Era una compañía uruguaya que pasaba en gira por ahí, un cuento bien simple, bien bonito, ‘Pitirri manchita’ siempre me acuerdo” – dijo.

Paralelamente, se empezó a sentir atraído por las artes manuales, lo que dio paso a sus primeros personajes cuando aún no pensaba hacer de las marionetas su oficio de vida. Aquello lo convenció de dejar su tierra natal para estudiar teatro en la Universidad de Chile, lugar que dejó tempranamente para dedicarse de lleno a su oficio. Las historias y personajes brotaron raudamente desde un contexto familiar humilde “lo que más podíamos ver era lo que pasaba en los barrios y en los barrios veíamos las historias, algunas bastante duras y otras bien alegres” – agregó ‘Tito’ Guzmán.

Pero además, en el repertorio titiritero todavía coexisten las historias campesinas basadas en el personaje de Pedro Urdemales, que condimentan la picardía del pueblo chileno donde el rico con el pobre son la base del argumento principal, y por cierto, la intromisión del diablo en el conflicto dramático, recordó este decano de los titiriteros nacionales.

Uno de los personajes que visitaron los estudios de la radio fue el cocodrilo “Tilo” creado por Sergio y la gatita ‘Perlita’, de Elizabeth Guzmán. La hija siguió los pasos del padre y del maestro :“Mi hogar, mi casa, siempre fue el arte, la parte artística, no solamente el teatro y los títeres, sino que también la música, la danza – mi mamá hace danza – y estudié en la Escuela Experimental Artística” – expresó Ely.

La improvisación es clave en el arte contemporáneo del titiritero, específicamente en lo que se refiere a las rutinas de los guiones, las que muchas veces debe modificarse a partir de la retroalimentación con los públicos infantiles. “Tienen esa magia los muñecos, de llegar a los niños y sacarle las palabras” – aclaró Sergio. En la actualidad, los nuevos públicos infantiles, comparado con los niños de hace unas cuatro décadas atrás, no han cambiado mucho, aunque este maestro del arte teatral reconoce que cada vez más los pequeños dialogan con más fervor con los muñecos.

Pero estas generaciones de titiriteros no se extinguirán con ellos, ya que Sergio y Ely crearon una Escuela de Arte en la Población Santa Adriana, en el sector Sur de la capital. Algunos de los exalumnos de esta academia viven y trabajan de este arte en diversas ciudades del país. A lo anterior, se suman herederos de la familia Guzmán, los que seguirán con este oficio patrimonial por mucho tiempo más, por tanto “no se perderá la generación de Candelilla” indicó Ely Guzmán.

Sergio ‘Tito’ Guzmán, participó en la televisión a través de variados personajes ‘Los Bochincheros’, y el espacio educativo Teleduc. Sin embargo, Sergio Guzmán prefiere seguir con las giras regionales y el contacto directo con sus públicos, además, de talleres gratuitos que cuentan con el apoyo del Fondart.

El títere, que posee una data superior a 2 mil años, es, por definición, un objeto inerte al que se le da vida a través de la acción dramática. Se trata de un arte que convive paralelamente con el arte dramático y la artesanía. El mundo de los títeres se adapta permanentemente a la transformaciones sociales y culturales para no ser devorado por las nuevas tecnologías del siglo XXI. Desde los teatrillos y el espacio público seguirá flameando la llama de la creatividad y el asombro infantil de la mano de Sergio ‘Tito y Ely Guzmán.

Volver escuchar la entrevista: viernes 17 de agosto.