Dos jóvenes profesionales autodenominados emprendedores sociales, conversaron con Citoyens, 102.5 FM, sobre cómo cambiarle el rostro a una de las poblaciones más conflictivas del gran Santiago, una de ellas, en la zona Sur de la región Metropolitana, la Santa Adriana.

Rodrigo Tapia y Richard Quintana, son directores de la Fundación “Futuros para el Tenis” y “Barrio Tecnología –Beetec”, y nacieron en dicha población, vivieron en primera persona la falta de oportunidades, de necesidades básicas, pero le dieron una vuelta a su destino, estudiaron y ahora son dos profesionales que desde esa vereda ven que es posible hacer un cambio real a su querida “pobla” que los vio crecer.

En el año 2003 crean Futuros para el Tenis, y cuentan que el sueño “fue crear un taller de tenis callejero, con Richard éramos tenistas frustrados de población nunca pudimos jugar en una cancha real de tenis, menos tener una raqueta, es por ello que juntamos nuestras ideas y creamos un espacio para recibir a los niños y jóvenes de la población, donde además conversábamos y les entregábamos palabras de aliento para ayudarlos y sacarlos del entorno ya que veíamos como caían en desgracia” comentó Tapia.

Según Quintana el trabajo de emprendimiento es para cambiarle el rostro a la población, la motivación de apoyar a la comunidad: “nos auto-denominamos emprendedores sociales, hacer desde el barrio y desde el vecino un aporte para mejorar la calidad de vida”.

Para hacer un contexto histórico, la población Santa Adriana nace con una toma en la década de los ‘60 y esto es gatillado por la falta de viviendas sociales en el gobierno de Jorge Alessandri. Es una población histórica con diseño de casa CORVI, muy similar al resto de las grandes poblaciones de Santiago. Durante muchos años esta zona pertenecía a La Cisterna y en los años ‘90 se crea la comuna Lo Espejo y “Santa Adriana” pasa a ser parte de ésta, como una comuna dormitorio. “No hay centro cívico, no hay redes de farmacias, no hay bancos, no se pensó como un foco familiar, la necesidad de crear esta Fundación es porque lo vivíamos, la falta de educación y cultura, fuimos niños de población, no queremos una población igual”, declaró Rodrigo Tapia.

Estos dos emprendedores sociales con las años fueron ganando experiencia y espacios, además de participar en el programa de gobierno “Quiero mi Barrio”, que en el 2006 trabajó con los vecinos para mejorar su entorno y Tapia con Quintana fueron participantes activos de dicho Programa y del cual aseguran que ayudó en gran medida a mejorar las condiciones de su entorno y que desde ese entonces se ha podido partir de cero, ya que antes no había nada.

“Quiero mi Barrio sin duda mejoró las condiciones en la población, hace 10 años no teníamos nada, hoy estamos en la línea cero, los dirigentes tenemos mucho que hacer, ya hicimos la infraestructura ahora hay que darle vida” según Tapia.

Después de tener ya en funcionamiento la Escuela de Tenis, se dieron cuenta que faltaba algo más y que no solo había que enfocarse en los jóvenes y niños, sino en el eje central de la población, las jefas de hogar y el resto del grupo familiar, para ello nace “Beetec” el que se podría definir como barrio, emprendimiento y tecnología. Su objetivo es capacitar a los vecinos para que puedan acceder a un empleo de mejor calidad con experiencias en tecnología, “lo grandioso de nuestra Fundación es potenciar por medio de la tecnología el ingreso familiar, nuestras jefas de hogar, podrán adquirir conocimiento en el uso, manejo y administración de la tecnología, acceder a una capacitación de buena calidad desde el barrio. Lo grandioso e innovador de esto es potenciar la economía familiar. Nuestra estructura permite a las mamás con ciertas competencias puedan acceder a capacitación y así a un mejor trabajo”, planteó Quintana.

Ambos dirigentes tienen claro que el quedarse a esperar que alguna autoridad pueda hacer algo para mejorar sus condiciones de vida no es posible, es por ello que prefirieron tomar en sus propias manos las riendas de su barrio y como vecinos se hicieron cargo de las problemáticas y necesidades de sus entorno y trabajando en conjunto pudieron conseguir mejores resultados.

“Así fue que en el año 2008 La Presidenta Michelle Bachelet, fue invitada a firmar el contrato de barrio, que fue el único que firmó, lo que viene ahora con Beetec, es poder hacer el círculo completo de cambiar nuestra realidad, los vecinos se pueden unir y pensar iniciativas que se pueden hacer y desarrollar mejoras”, según explicó Tapia .

Para que todo proyecto social pueda funcionar es importante que la empresa privada se haga partícipe de ello, sin este apoyo es difícil que los emprendedores sociales puedan desarrollar sus proyectos, tal es el caso de estos profesionales que en varias ocasiones les han negado dicho apoyo, pero encontraron a Arturo Vargas y empresa Kibernum, quienes fueron los primeros en creer que era posible hacer un desarrollo tecnológico en un barrio. “Gracias a esto tenemos las condiciones de poder hacer un cambio, de ser mano de obra barata donde los jóvenes sólo podían aspirar a trabajar con una pala, ahora y capacitándolos vamos a cortar con esa realidad ya no tomarán la pala sino tomarán un computador y podrán programar”, indicó Tapia.

“Nosotros partimos con la base que este proyecto es replicable en otras comunas, queremos hacerlo bien, hacerlas pruebas pilotos y definir el camino a seguir, estamos seguros que se puede replicar en otros barrios. Además hacemos un llamado a las empresas que crean en los vecinos y en los emprendedores sociales, esta sociedad no cambiará sino trabajamos en conjunto”, señaló Quintana.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 29 de enero.