Según el  Ministerio de Salud (MINSAL), en Chile el 1.06% de la población presenta algún tipo de demencia, lo que equivale a 180.000 personas aproximadamente. Además,  la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que en el mundo existen cerca de 47,5 millones de personas que padecen de demencia, y entre un 60 y 70% de ellos y ellas, corresponde a la enfermedad de Alzheimer.

El Alzheimer es un tipo de demencia que causa problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Sus síntomas generalmente se desarrollan lentamente y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que interfieren con las tareas cotidianas. Lo que sucede es que las conexiones de las células cerebrales y las propias células se degeneran y mueren, lo que finalmente termina con la memoria y otras funciones mentales importantes. Los científicos creen que, en la mayoría de los casos, la enfermedad de Alzheimer es consecuencia de una combinación de factores genéticos, ambientales y del estilo de vida que afectan el cerebro a lo largo del tiempo. Sabemos que es una enfermedad degenerativa, no tiene cura pero los medicamentos y las estrategias de control pueden mejorar los síntomas temporalmente.

Para saber más sobre esta patología,  Oh! Citoyens Live conversó con Francisco Morales, Ph.D. en Bioquímica de la Universidad de Chile; profesor asistente del Centro de Nanotecnología Aplicada Facultad de Ciencias, Universidad Mayor, quien explica qué está haciendo la ciencia en la investigación de esta enfermedad. “La comunidad científica ha estado trabajando arduamente – principalmente – en dos aristas: Métodos de diagnósticos y tratamientos. Porque hasta el momento, lamentablemente, esta es uan enfermedad que no tiene una cura, hay tratamientos que se recetan, se medican, sin embargo solo logran frenar parcialmente el avance de la enfermedad, por una ventana de tiempo acotada, pero posteriormente la enfermedad retoma su curso. No ha sido posible cambiar el curso de la enfermedad”, señaló.

Chile, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), indica que la población de adultos mayores se estima en 2.260.222 personas; cifra que representa el 11,9% del total del país y esta cifra va en aumento. Una problemática preocupante según los especialistas,  ya que esta enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia en adultos mayores. Y más grave aún, cuando la enfermedad no presenta síntomas previos y al diagnosticarla ya es bastante tardío. Lo que ocurre es que los adultos mayores no se dan cuenta de algunas de estas alertas, como por ejemplo, olvidos benignos, deterioro cognitivo Leve, etcétera.

Para el Doctor Morales, cuando ya aparecen estos síntomas, “la enfermedad ya venía formándose hace 20 años, es una ventana muy amplia en donde la enfermedad ha ganado terreno, provocando daño que muchas veces es irreparable”, es por ello que cuando se hace el diagnóstico es muy poco lo que se puede hacer.  “Es por ello que muchas veces los medicamentos farmacológicos no hacen en efecto que deberían hacer, tal cual como se ven en las etapas de laboratorio o de pruebas. Ahí hay un problema importante”, explicó.

Desde el mito urbano, al igual que ha sucedido con el Covid 19, se cree que al grupo etario de los jóvenes no les afecta el Alzheimer, a diferencia del segmento de adultos mayores. Sin embargo, el especialista en bioquímica cree que este fenómeno tiene dos vertientes, uno de carácter esporádico que afecta a este segundo grupo y otro genético-hereditario, que puede afectar a poblaciones más jóvenes entre 30 y 50 años, pero es mucho más rapido en propagarse. Para ello, cuando existen antecedentes en la familias los exámenes de diagnostico son aplicados de forma cognitiva.

El equipo de investigadores, donde trabaja el Dr. Morales, ha implementado el uso de la nanotecnología, a través de la aplicación de oro y diamantes a escala millonésica de tamaño, en el cerebro, con nanopartículas fluorescentes que son recubiertas con moléculas que reconocen a otros agregados protéicos y que sirven para realizar mejores diagnósticos, es decir, sirven para adelantarse en las certezas científicas, pero que no ha tenido buenos resultados todavía en seres humanos.

La alimentación sana y un estilo de vida es clave en las correlaciones del Alzheimer, explica el Dr. Morales, de este modo, enfermedades cardiovasculares, tabaquismo, estrés y el escaso ejercicio físico pueden ayudar a acelerar o disminuir esta patología.

En relación a la apropiación social de la ciencia por parte de la ciudadanía, este joven investigador considera que: “la divulgación cientifica es la piedra angular para hacer un cambio de paradigma, en cómo se ve la ciencia por la sociedad, porque actualmente la ciencia está muy alejada de las sociedad, de la política también”. En este sentido, la pandemia ha ayudado mucho a la ciudadanía en comprender ciertos concepctos de ciencia, por ello, el Dr. Morales dice que “los científicos (y científicas) tenemos que salir de los laboratorios, de la zona de confort”.

Para escuchar y saber más sobre esta enfermedad ingrese:
https://www.youtube.com/watch?v=Zi1m7gs0DKE