Para la psicóloga clínica, magíster en derechos de la Infancia de la Universidad Andrés Bello, Pamela Soto, el caso del Servicio nacional de Menores, SENAME, la definición precisa para este flagelo social es que es una explotación comercial de tipo sexual infantil y no una red de prostitución infantil. Dada la connotación pública de los acontecimientos, Citoyens 102.5 FM, conversó sobre los últimos hechos y víctimas ocurridos en los distintos centros asignados por subvención estatal en el país.

“Los menores dentro del Sename han sido vulnerados en sus derechos y en situaciones que no han sido voluntarias”, señaló la experta. Existe un diagnóstico realizado desde 1990 y un informe del año 2012, escrito por la jueza Mónica Jéldrez, en el cual indica que en Chile no hay una protección real hacia los menores. “No se han desarrollado políticas reales a favor de los derechos de los niños, éstos han quedado ocultos, estos derechos se ha vuelto una retórica, todos hablan pero no contamos con un marco legislativo, no hay indicaciones para defenderlos, la legislación es pobre y la protección de derecho no es real”, afirmó Pamela Soto.

Para la especialista en psicología clínica, esto se debe a que cuando surgió el Sename, en 1979, nunca fue concebido como un servicio bajo la lógica de la infancia. Con el retorno a la democracia se trató de generar una nueva institucionalidad después de ratificar la “Carta de Derechos del Niño y la Niña”, pero que según Pamela Soto, nunca se cumplió dicha promesa y compromiso gubernamental.

La Presidenta Michelle Bachelet mencionó en una entrevista en televisión, que pensó en dividir al Sename en dos áreas, una para los menores en riesgo social y otra para quienes han cometido delitos. ¿Será una alternativa?, la psicóloga responde: “Fue lo primero que se detectó, era ese el problema, es que se atendían a los dos tipos de niños de igual manera, con problemáticas distintas. Pero la ‘Ley de Protección de Infancia’ quedó durmiendo en el Congreso y salió aprobada la ‘Ley de Responsabilidad Adolescente’ y se prometieron muchas cosas, pero no se cumplieron”, aclaró nuestra invitada.

Además, la especialista en infancia agregó que esa separación está diagnosticada desde hace 20 años, “yo me pregunto como sociedad, qué lugar ocupa la infancia en nuestro país. Pero nos cuesta mucho hacernos estas preguntas fundamentales, los consideramos como sujeto de derecho y qué significa eso. Estamos en la discusión con los expertos en una comisión, pero un debate social abierto no habido”, dijo Soto.

Han habido muchas críticas al Sename, pero la sociedad chilena no ha hecho mucho por los niños y niñas que están internados en estas instituciones. Son discriminados desde un inicio sólo por ser parte de dicha institucionalidad. Además, son pocos quienes dan trabajo a los padres de los menores para que se reinserten en la sociedad. No hay apoyo a sus redes familiares para que vuelvan a ser familia y así estos menores no estén en estos hogares, espacios urbanos que son el puntapié inicial de un mundo delictivo. Pero, también, hay casos de niños, niñas y adolescentes que han egresado de estos centros y son hombres y mujeres reinsertados socialmente, acotó Pamela Soto.

Las sentencias de los tribunales de familia, generalmente, capturan al menor desde su hogar y los envían a estas instituciones de tercerización estatal, sin antes realizar una intervención focalizada en la familia. “Cuando tú ingresas al sistema, se genera un estigma, lo que hace profundizar la estigma y la exclusión, la cual está determinada por la forma de tratarlas, hay que hacer un llamado al Estado que haga o diseñe una política pública, ya que no hay algo concreto para mejorarlas”, indicó la experta en derechos de infancia.

Son 11 instituciones en custodia del Estado y el resto es Subvencionados, un modelo de privatización neoliberal que lo que ha provocado es que “el Estado se ha divorciado de la sociedad, en vez de protegerla. A esto se suma que, los jóvenes de 14 años poseen responsabilidad penal pero no derechos políticos, lo cual cuestiona el rol de estos menores, en la sociedad”, dijo.

Para nuestra invitada, la ciudadanía puede ayudar en este tema ya que es un problema social, a través de responsabilidad ética y hacer un debate sobre lo que está pasando y preguntarse ¿qué lugar ocupa la infancia en este país y no solamente horrorizarnos con los hechos consumados o reaccionar cuando se estén vulnerando evidentemente los derechos humanos de estos menores.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 16 de diciembre.