Patricia Cerda aterriza en Chile con novela histórica dedicada a “Violeta & Nicanor”

Con las novelas históricas ‘Mestiza’ y ‘Rugendas’, se abrieron los caminos de esta Doctora en Historia de la Universidad Libre de Berlín. Después de estudiar en Concepción, Alemania se transformó en su segundo hogar, aunque Chile permanece como fuente de inspiración literaria y emocional. Citoyens 102.5 FM volvió a invitar a Patricia Cerda, “porque era justo y necesario” saber cómo germinan sus obras y sus personajes. Esta ocasión fue para homenajear a “Violeta & Nicanor“, aquellos Parra que pusieron al país en la vitrina del mundo.

Sus obras engendran investigaciones históricas pulcras donde fluyen atmósferas y personajes reales, pero que la escritora se encarga de ficcionar para que sus fans literarios puedan emocionarse en ciertos contextos históricos. Esa mezcla virtuosa aparece como su sello distintivo que ya madura a galopes con “Violeta & Nicanor”.

“Los Parra inventaron el pensamiento romántico en Chile”, señaló Patricia. Para esta penquista de corazón, lo más importante es dedicarle espacios de escritura a la ‘memoria cultural chilena’. Si bien las obras anteriores estaban ambientadas en el siglo XVII y XIX, la historiadora sentía la necesidad de poner en valor a personajes que representaran la centuria recién pasada. Respecto de Violeta y Nicanor Parra, la investigadora dijo: “ellos son nuestro siglo XX, ellos hicieron y cambiaron nuestro siglo XX” – agregó.

En relación a los personajes de su última novela, Patricia Cerda descubre en Violeta a una gran mujer y a una gran compositora, y en el caso de Nicanor, un referente obligado de la poesía occidental. “Ellos nunca habían estado juntos en un texto”, señaló.

Algunos pasajes del relato señalan que Nicanor, como hermano mayor de Violeta, la toma de la mano para llevarla a crear con él mundos paralelos, encuentros de sublime inspiración. Ella renuncia al mundo pedagógico aprovechando los viajes de su mentor al Liceo de Chillán. La suerte ya estaba echada. Violeta llevaba la música y el arte en la sangre y lo manifestaba en cada rincón del país con toda claridad.

Para Patricia Cerda es vital trabajar la emocionalidad de sus personajes por que en ello hay historia significativa, cercana, aunque reconoce que suena extraño y anecdótico para una doctora en historia.

En el contexto geográfico del Biobío no solo sucede la historia personal de la novelista, sino que en esta obra coincide con Violeta y Nicanor, aunque en la actualidad Chillán ya es parte de la nueva región de Ñuble. La escritora siguió paso a paso a sus personajes por Fabián de Alico, San Carlos, Lautaro, Concepción y Santiago, entre otras localidades. Pero, también viajó con ellos a París, Nueva York y México.

“La Universidad Abierta de La Reina”, como le llamaba Roberto Parra, fue un lugar para las reuniones entre los hermanos Parra y con sus amistades, otras veces se juntaban en el restaurante de su madre en Pudahuel. Eran encuentros donde fluían los versos y las melodías en un solo cántico a lo humano y a lo divino.

Para Patricia Cerda, las influencias creativas entre ambos hermanos fue transversal, de Violeta hacia su hermano “paire” se hace verbo – por ejemplo – en la obra “La Cueca Larga”, y en el caso de Nicanor, su permanente estímulo y apoyo para que ella socializara su trabajo de investigación, publicación y composición musical.

El apoyo de la familia Parra, en el caso de Isabel y sus hijas, fue clave para el proceso de investigación de la escritora, lo que permitió ratificar muchas de las informaciones que había recogido en varios documentos y entrevistas a diversos personajes que conocieron y convivieron con los hermanos.

“Violeta vio su trabajo como una misión, y consistía en darle a la cultura popular un carácter universal, un carácter de legitimidad”, acotó Patricia. En un contexto histórico donde lo popular era mirado como un barbarismo. En este sentido, Nicanor llevó la metafísica al texto y la oratoria popular.

La cultura machista, a decir de Patricia, apoyó siempre la figura de Nicanor. Dicho compromiso no lo tuvo Violeta. Ella fue una feminista adelantada para su época, que puso temas desde la estética en el vestuario a su fuerza creativa, para que la mujer chilena fuera aceptada como tal y no por sus apariencias físicas.

“Violeta & Nicanor” de Patricia Cerda. Novela Contemporánea. Editorial Planeta. 448 páginas.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 11 de enero.

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