Manuel Sánchez se atreve a cantar al patrimonio humano y divino en pleno Siglo XXI


La paya es un arte popular de origen hispánico practicado de manera reconocida en los escenarios del Cono Sur. ‘Conexión Patrimonial’ de Radio Universidad de Chile’ presentó a Manuel Sánchez, payador del canto a lo humano y a lo divino, cuyo oficio patrimonial data de la Colonia en Chile, y que existe también en Uruguay, Argentina y zonas de Paraguay y Brasil.

Sánchez es un importante exponente de la paya chilena, que trabaja con el ‘Canto a lo Humano y a lo Divino’, y la poesía popular. En sus discos colaboró con artistas como Mauricio Redolés, Pedro Yáñez y Eduardo Peralta, entre otros. El 2009 y 2013 recibió el ‘Premio Altazor’, y el año 2006 recibió el Premio Nacional de Arte de Santiago, junto con ha realizar presentaciones en Bolivia, Cuba, España, Francia, Uruguay y Puerto Rico.

Este trovador del canto popular recordó sus inicios, y citó a referentes como Jorge Yañez, Santos Rubio, Lázaro Salgado, ‘Piojo’ Salinas y Pedro Yañez. “A partir del año 80 en Chile la paya se transforma en un espectáculo artístico. La paya existió siempre, pero no en los escenarios, no era parte de los eventos” – dijo Sánchez.

Su contacto con el sonido del guitarrón lo emocionó hasta los huesos. “Cuando lo escuché sonar algo despertó en mí, algo me conmovió como si hubiese sido un sonido que estuviese en mi interior, como si siempre lo hubiese escuchado” – agregó.

El artista del verso popular tiene un largo camino de conocimientos y experiencias. El acto de la paya es una dinámica de contrapunto con otros poetas – explicó Sánchez – a diferencia de la “improvisación” que es cuando el cantor está solo verseando un tema al azar.

El manejo del lenguaje es un talento obligado para este oficio patrimonial, lo primero es reconocer la estructura de la cuarteta y la décima, es decir, las estrofas, “conocer las palabras y sus significados”, para crear e improvisar los versos.

“Históricamente el rol del payador es ese, somos traductores de nuestro tiempo, cuando el payador no logre eso se va a morir esta tradición”, recalcó. Es una forma democrática de arte del pueblo para el pueblo, ellos y ellas, son representantes del saber popular y cotidiano, juglares que transitan de lugar en lugar para poner en valor su mensaje y su arte ancestral.

En relación al Canto a lo Humano y a lo Divino, sólo difiere la temática, ya que ambas poseen la misma estructura de octosílabas y en diez líneas, décimas. El Canto a lo Divino se realiza en vigilia, durante la noche, “es un ritual espiritual que no requiere de público, que no requiere de escenario”, para que los poetas se reúnan a cantarle a la divinidad, y no se improvisa, “se hace de memoria, los versos vienen desde antaño. Generación tras generación se fueron traspasando los versos, heredando”, todo es religioso, argumentó Sánchez.

En el caso del ‘Canto a lo Humano’, que es la paya, es una arte cotidiano cuyo objetivo es asombrar al público mediante el lenguaje, es decir, la improvisación en medio de un espectáculo artístico. “Por eso hay muchos cantores a lo divino que no son payadores”, explicó.

Canto a lo Divino: “Nació Cristo en un portal/ hijo de Dios poderoso/ y tres Reyes venturosos/ ay sí/ lo fueron a visitar/ sí, sí, sí, ay, sí/ les indicaba el lugar/ un astro muy reluciente/ que apareció de repente/ alumbrando aquel camino/ llegaron donde el divino/ ay sí/ los tres reyes del Oriente/ sí, sí, sí, ay, sí”

Para el Canto a lo Humano: “Algo aclararle yo quiero/ algo aclararle yo quiero/ porque me causa dolor/ la navidad es amor/ y no es un viejo pascuero/ es el tiempo venidero/ que anuncia nueva contienda/ perdonen que los reprenda/ pero les quiero aclarar/ no se debe celebrar la Navidad en las tiendas”, concluyó la demostración Manuel Sánchez.

Los inicios de este cantor fueron por los años 90, en la región del Biobío, y aunque su figura de muchacho con el pelo largo, que usaba aros, no impidieron su ingreso a la vitrina de los ‘viejos consagrados’, su talento para innovar la técnica de apurar las melodías con el guitarrón, hicieron prontamente de Manuel Sánchez un referente para los jóvenes emergentes y un novel para aquellos maestros del canto popular.

Finalmente, ‘payó’ un homenaje a los personajes patrimoniales: “El oficio es un ritual/ el oficio es un ritual/ del pueblo que arma su gesta/ y así es la antena de esta Conexión patrimonial/ porque el arte es esencial/ para abrir nuevos caminos/ está el cantor con sus trinos/ y hay de todos y todos buenos/ pues todo el arte chileno/ tiene origen campesino”.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 7 de diciembre.

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