Marzo se instala como un mal necesario todos los años y llega cargado con deudas financieras, el fin de las vacaciones, inicio de actividades escolares y un cambio importante en el ritmo de lo cotidiano. Para ello, Citoyens 102.5 FM conversó con la psicóloga y académica de la Universidad Central, Isabel Margarita Puga, quien nos dijo que “el cuerpo humano que reacciona frente a los cambios se demora un buen tiempo”.

Además, señaló que es “el periodo, el tiempo de prepararse para llegar, pero yo creo que para nadie es suficiente, porque uno debería llegar, empezar a prepararse, se ha hablado que a los niños que van a entrar al colegio hay que empezar a habituarlos a acostarse temprano, a levantarse temprano”. Más adelante agregó que, las tecnologías son un factor distractor aunque sea un gran descubrimiento, pero al mismo tiempo una gran perversión.

¿Es suficiente 15 días de descanso en vacaciones?
La especialista señala que dicho periodo no es suficiente, se necesita mucho más tiempo para la transición de habituarse a un nuevo escenario laboral o académico. La ciudad es bastante compleja, las distancias de traslado son enormes a los lugares cotidianos. Isabel Puga, también señala que una de las claves del estrés tiene que ver con las exigencias en vacaciones y de vuelta a la ciudad de origen, especialmente si éstas son grandes urbes.

Las vacaciones también están asociadas a expectativas que no siempre son posibles de cumplirse. “Se espera que uno lo pase muy bien, se espera que sea un tiempo de descanso, se espera que sea como maravilloso, se espera felicidad. Imagínense una familia o personas que están en un ritmo cotidiano o una cierta rutina, se juntan y ahí es donde empiezan a chocar están acostumbrados a verse todos los días familias con hijos adolescentes”, agregó Isabel.

La modernidad crea una sensación ciudadana de poder hacerlo todo. Eso genera una tremenda demanda social que gatilla una exigencia en un nivel de expectativas que no se condicen con la realidad, entonces – según la psicóloga invitada – provoca mucha carga emocional el juego entre representaciones, idealismos, expectativas y un aterrizaje forzoso lleno de frustración. “La tecnología está mediando el momento de las comunicaciones”.

Cada época histórica tiene más o menos una masa social estresada. Todo depende de apoyo social, la comunicación no verbal, la interacción que es lo hace que aumente la calidad de vida. Respecto a los modos de relacionarnos, no sólo tiene que ver con los liderazgos sino que también con los ambientes, agregó Isabel Puga.

Las transiciones y las adaptaciones de la vida moderna ponen a prueba todos los recursos personales y la formación previa, la autorregulación emocional, la capacidad de reflexión y las habilidades sociales. “Las transiciones y los cambios siempre están asociados a un malestar, pero el punto es cómo se evidencia este malestar, si el malestar se va a mantener en el tiempo, si el malestar va a aumentar o si el malestar va a estar en un nivel de intensidad tan alto que no le permite a la persona funcionar”, aclaró la psicóloga.

Una de las claves positivas hacia cambio de actitud – frente a un malestar permanente que viven los chilenos – desde el autoconocimiento, Isabel Puga recomienda priorizar: “Tomarse un minuto todos los días, un momento, un instante, no pensar que en cuidados para ayudarme debo salir a caminar o hacer una actividad sino que puede ser en lo cotidiano, un minuto de descanso, pensar, escuchar música, bailar lo que les sea más cómodo, reflexionar sobre el día, priorizar, tomar decisiones y es un rato, es lo que se llama el momento de meditación, eso ayuda mucho a bajar las revoluciones”, dijo la especialista de la Universidad Central.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 4 de marzo.