Para invitarnos a la cuarta versión de la ‘Maratón Internacional de Cuenta Cuentos’ llegaron hasta  Citoyens 102.5 FM de Radio UChile,  el gerente general de la Fundación Mustakis, Francisco Javier Cancino, y el director del Área Cuentacuentos, Juan Pablo Vallejos.

La jornada completamente gratuita – desarrollada en agosto pasado en Iquique, Valparaíso y Santiago – reunirá a todos los cuenteros de las ocho sedes de la Escuela de CuentaCuentos (ECC) de la Fundación con narradores orales de Argentina, México, Brasil Uruguay y Perú, todos ellos maestros en su género. Y la idea de la maratón es, básicamente, difundir esta rica tradición oral que remite a los orígenes de las culturas latinoamericanas y, aunque parezca contradictorio, estimular la lectura de cuentos.

Según Juan Pablo Vallejos, cada uno de estos certámenes ha ido mostrando el aumento de historias, charlatanes y cuenteros, y cómo el realizar esta actividad en el espacio público cada vez congrega a más familias con su atractivo juglaresco. Precisó que la narración oral es una técnica milenaria de traspaso de conocimientos que estuvo semi sepultada desde la colonización del continente, pero que hace unos 20 años reflotó como el alma de un saber poderoso.

Vallejos, también dijo que las ECC de la Fundación Mustakis ponen el foco en la primera infancia (entre 0 y 8 años), pues estiman que allí es donde mejor se afinca la semilla, básicamente porque les preocupa la formación y el desarrollo de nuevos talentos.

Además, no es necesario tener una condición especial para desarrollar la habilidad del ‘cuentacuentista’, y que tal como para leer un libro hay que conectarse con el imaginario del escritor, los narradores orales son capaces de poner en movimiento ese imaginario del creador a través de su adaptación, para conectarse con el mundo quimérico del oyente. Así, cuando el cuentero narra, entrega un 50 por ciento de la historia y el restante lo pone el oyente participante.

El encargado del área de Cuentacuentos de la Fundación habló de un par de técnicas o modalidades capaces de acercar la audiencia hacia sus orígenes: La del Susurrador y la del PUP (Pequeño Universo Portátil). La primera remite a un tubo de diversos materiales y decorado que hace llegar el relato al oído del oyente. La segunda, que es iluminada de manera focal, le brinda un entorno al cuentacuentos, lo enmarca y le permite capturar visualmente la atención del oyente.

En relación al Susurrador, Juan Pablo nos dijo que bien se le puede comparar con la columna vertebral de la madre embarazada, pues cada vez que habla lleva hasta el feto la voz de ella, agregó que quizá por eso el Susurrador logra una conexión muy íntima, original, fácil y cercana entre el cuentacuentos y el oyente, aunque sea en un espacio público. También nos dijo que en la Fundación creen que la técnica de la narración oral puede acercar al oyente, ya sea niño, adolescente o adulto a la lectura, sobretodo en esta época en que tan poca gente lee.

Por su parte, el gerente general de la Fundación Mustakis, Francisco Javier Cancino, dijo que su propósito de la Fundación es transmitir valores helénicos a la sociedad chilena desde su nacimiento, hace más de 18 años. La Fundación en el escenario nacional ha donado al país obras como la estatua del Discóbolo, las dos Escuelas Grecia de Valparaíso, las Zonas Interactivas Mustakis en el Museo Precolombino y en el Centro Cultural Palacio La Moneda, las ocho sedes de la ECC y el programa de robótica que desarrolla en Valparaíso, y que organiza un campeonato con más de 400 competidores.

Francisco Javier precisó que con todo eso la Fundación mantiene vivo el espíritu de Mary y Gabriel Mustakis, quienes después de haber llegado a Chile el año 1920 y haber prosperado en sus iniciativas, decidieron aportar al desarrollo integral de nuestra sociedad, legando parte de su patrimonio cultural.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 21 de agosto.