La primera ‘Tuna’ española que llegó al país fue la ‘Estudiantina Fígaro’, en 1884, y estaba conformada sólo por varones. En Chile surgieron dichas agrupaciones artísticas con características familiares, masculinas o femeninas, organizaciones gremiales y sociales. En esta ocasión, la ‘Estudiantina de La Chimba’ está cumpliendo 35 años de historia musical. Citoyens 102.5 FM, conversó con tres de sus integrantes, Samuel Pérez, Miguel Ángel Abarca y Juan Carlos Guerra, quienes relataron su transitar por la música y las tradiciones “tuneras”.

A estas colectividades musicales también se les denominan ‘Tunas’, al parecer por aspectos tunantes o de picardía que poseían los estudiantes universitarios en la época medieval. Dichas agrupaciones o hermandades lucían una vestimenta antigua de la universidad, tradición que se mantiene hasta nuestros días, similar a los antiguos goliardos que se caracterizan por cantar, tocar diversos instrumentos y viajar por el mundo gracias a estas habilidades juglarescas.

Originalmente, en Chile, a diferencia de otros países del Cono Sur, nacieron de agrupaciones no estudiantiles, sino que eran de obreros, mutuales, bomberos, jornaleros de las salitreras, incluso de un grupo de monjas. “En la época (1890) era mal visto que los hombres tocaran instrumentos en Chile (…) los hombres solamente se dedicaban a hacer poesía, a decir versos, a declamar y a bailar. Eran las damas las que tocaban música” – dijo Abarca.

Además, en su mayoría no eran artistas de profesión, sin embargo, tocaban instrumentos de cuerda o de percusión con mucha vehemencia, esto les permitía tener recursos económicos para proseguir sus viajes, de ahí que se les asocia al concepto de “tunantes”, que significa buenos para beber mostos, según aclaró Guerra.

La vieja tradición de juglares urbanos – en España – que le cantaban serenatas a las doncellas se fue perdiendo con los siglos. Hay que poner en contexto que estas agrupaciones estaban compuestas esencialmente por estudiantes universitarios de pocos recursos. Samuel Pérez recuerda que originalmente se les denominaba “sopistas”, ya que intercambiaban comida por cantatas, incluso se les divisaba saliendo de tabernas o elevando sus voces a los balcones de las jóvenes damas.

‘La Chimba’, nació artísticamente un 25 de agosto de 1983, con el propósito de rescatar, fomentar y mantener viva esta tradición centenaria. Pero no todo era espectáculo, durante la dictadura cívico-militar actuaron en Peñas folclóricas y eventos solidarios para entregar una cuota de optimismo, “nuestro objetivo era llevar (libertad), alegría a quienes lo estaban pasando mal”, dijo Miguel Ángel Abarca.

Además, esta agrupación musical ha obtenido éxitos en muchos escenarios nacionales e internacionales, entre sus premios se destaca el 2º lugar en el ‘Festival de la Canción de Viña del Mar’, con el tema: “Está naciendo una raza”, de Nano Acevedo, y en el ‘Festival del Huaso de Olmué’, el 1° lugar con “Valparaíso amigo”, de Pedro Plaza.

Otra característica de identidad son las cintas, insignias, parches y diversos recuerdos de las locaciones que visitan y que cuelgan de sus capas. Para nuestros invitados, estos es reflejo del cariño del público, y que son típicos de las zonas por donde pasa la Estudiantina, explicó Abarca.

Estos 35 años son fruto del trabajo fraterno y de respeto, lo que ha sido fundamental en su historia artística. “Durante mucho tiempo fuimos siete u ocho”, acotó Abarca, y que en la actualidad integran hasta 13 tunos. Algunos se van y después vuelven, porque su sentido de pertenecía e identidad está presente en cada uno de los integrantes, agregó Guerra.

En relación a su repertorio, la mayoría son creaciones propias, y otras de repertorio clásico, “todos aportamos ideas, incorporamos nuevos temas y tratamos de alejarnos de lo tradicional, hacerlo más latinoamericano”, comentó Samuel Pérez.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 14 de septiembre.