Arraigo y sentido de pertenencia al lugar, conflicto urbano, estigmatización territorial, segregación, desigualdad socio-espacial vinculados a la vida urbana en Santiago y en las principales ciudades de Chile, fue parte de los tópicos incluidos en un estudio que realizó el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, COES. Citoyens 102.5 FM, invitó al arquitecto, Ernesto López, para conocer los primeros resultados de esta investigación que ha durado 10 años con una muestra total de 3.000 personas.

Junto al COES, participó la Universidad de Chile, Adolfo Ibáñez, Diego Portales, Universidad Central y Católica de Chile. Dicha investigación se realizó en un formato tipo panel durante un largo periodo de tiempo, de manera autodeclarada y que evalúa la percepción ciudadana año tras año. En relación al diseño urbano de los últimos 40 años, éstos han modificado las conductas de cohesión social y conflictos emergentes, por ello el arquitecto enfatizó que: “vivimos en ciudades metropolitanas en Chile que se tienden a verticalizar producto del desarrollo inmobiliario, de las inmobiliarias privadas, hemos tenido varios casos últimamente como los guetos verticales en la comuna de Estación Central”, y de la misma manera en Valparaíso.

La vida de barrio se ha ido transformando paulatinamente, y en ello han influido diversos factores que se miden en la encuesta. La cohesión vecinal o grado de interacción cotidiana se ve desmitificada en algunas cifras. Ernesto López señaló que donde existe más capital económico y nivel educacional, la confianza en los vecinos se eleva. En cambio, en grupos de más bajos ingresos, sólo el 41% confía en ellos, mientras en el nivel alto, el 60%, muy contrario a lo percibido históricamente.

Los arrendatarios exhiben un nivel de cohesión social menor. El estudio confirmó que en aquellos que tienen vivienda propia se llega al 49% y en los que arriendan, cae al 36%, confirmó López. “Llevan poco tiempo viviendo en el barrio, sienten poco apego por el barrio, y básicamente están con la cabeza puesta en otro barrio, son vecinos de paso”, aclaró.

La cultura regional también presenta factores de desvinculación social, especialmente en aquellas localidades mineras de mayores ingresos en el norte chileno, lo que se suma al racismo emergente en estos lugares. En este sentido, se agregan conflictos derivados de las erráticas políticas de Estado, las que no han garantizado a los barrios pobres aquellos servicios básicos, produciendo una inminente desigualdad sociocultural que se ve reflejada en esta encuesta, añadió López.

El 63% ha visitado menos de dos veces a sus vecinos en el último año. De hecho, el 33% nunca lo hizo. Además, se consigna que sólo un 16% participa activamente en una organización local. Otro factor clave apunta a determinar que a mayor edad el grado de cohesión social también mejora.

Frente al desarraigo ciudadano, surge la petición de pobladores por demanda de mejores lugares y de mayor accesibilidad urbana al centro de servicios. El investigador del COES explicó que: “no solamente tenemos un derecho a la vivienda, sino que también tenemos un derecho a la ciudad”.

La encuesta evidencia inquietudes ciudadanas sobre la vivienda de calidad, red de salud, educación pública, seguridad ciudadana, política participativa en el territorio y el derecho a suministros básicos. Lo anterior, en un contexto en que el 50% de la comunas no cuenta con un plan regulador.

Más informaciones: http://www.coes.cl/

Volver a escuchar la entrevista: Viernes 1 de septiembre.