La ciudadanía activa dio cuenta que mientras nos encerrábamos – en medio de un acuartelamiento obligado – el aire en el planeta mejoraba, las aguas se veían un poco más limpias y mucha de la fauna bajó a recorrer los barrios. El mundo detuvo sus máquinas, es como si el tiempo se hubiera detenido, pero la naturaleza retomó su curso y comenzó a recorrer sus antiguos espacios y nosotros fuimos meros espectadores de este ciclo vital.

En este escenario, quisimos reflexionar acerca de nuestro ‘ecosistema, biodiversidad y pandemias’, como parte de la serie “Miss Virus y Míster Covid”, del programa ‘Oh! Citoyens Live’, financiado por el Ministerio Secretaría General de Gobierno, a través del Fondo de Fomento FFMCS 2021.

Para ello, conversamos con Nélida Pohl, doctora en Ecología de la Universidad de California; directora de Comunicaciones del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB y Presidenta de Achipec (Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales para la Comunicación de la Ciencia).

Una de las lecciones que podemos sacar de la actual pandemia es que nos permitió recordar el estrecho lazo que existe entre naturaleza sana y personas saludables, por lo tanto, es urgente pensar en un desarrollo sustentable. Sin embargo, para la investigadora todavía es prematuro pensar que la ciencia haya puesto en valor su sello positivo, ya que también aparecieron detractores con teorías conspirativas o anticiencia.

En medio de la pandemia, con casi 8 mil millones de habitantes y otros tantos billones de organismos y microrganismos vivos que coexisten con la especie humana, lo que mostró la pandemia es que “en muchos lugares del mundo nos callamos un rato y bajamos nuestro volumen” como especie humana, señaló Pohl.

¿Mito o verdad científica que los animales sean transmisores directos de enfermedades en pandemia? La experta en ecología se refiere al fenómeno de especies bajando a las ciudades, por un lado, pero también, en esta carrera frenética por el progreso hemos usurpado sus “ecosistemas nativos”. Existen tres niveles perfectos para una pandemia: “sobrepoblación humana; globalización, o sea, movimiento constante de personas y bienes, y usurpación de hábitat”, recalcó.

Frente a la encrucijada de poner énfasis global y local en la ecología o economía, la investigadora en biodiversidad parte de la premisa de que ambos términos poseen un común denominador ‘eco’ u hogar. Ella explica que tenemos que pensar en otras alternativas de desarrollo tales como el ‘buen vivir’ de las culturas de pueblos originarios latinoamericanos o mediante una corriente europea denominada “decrecimiento económico” y ecológico, con el fin de evitar un nuevo colapso natural o supra productivo que evidencie aún más las brechas de pobreza y desigualdad social.

Factores como el cambio climático o el efecto invernadero se vieron obligados a reducir sus emisiones contaminantes en esta pandemia, y allí percibimos un respiro planetario en momentos altos del contagio (2020), pero, una vez recuperada la economía global las cifras volvieron a su caudal. Para Nélida Pohl, se ve incierta la apuesta de las ‘Conferencias de las Partes’-COP Climáticas, de disminuir hasta un 8% al año 2050, de las fuentes de producción letal.

La tragedia del planeta sigue estando en manos de unos pocos dueños del poder económico global, son un ‘monstruo grande que pisa fuerte’ y que no ha descansado del todo en la actual pandemia. Falta apego a la tierra, “en las ciudades, y lo veo como un gran problema, es la urbanización desatada. En Chile casi el 90% de la población es urbana, eso significa que ese 90 por ciento de las personas de este país no sabe de dónde viene su lechuga”, recalcó la científica.

El conocimiento científico debiera dialogar con saberes ancestrales milenarios, que también tienen raíz empírica. Irónicamente, “ni siquiera existe la palabra naturaleza en muchos pueblos nativos, porque no la conciben fuera de su realidad, existe como parte de su cultura”, agregó.

El agua se presenta como un problema de crisis hídrica latente y mega-sequía histórica para el país. Lo que sucede es que, “el grueso del agua en Chile no se lo llevan las personas, no se lo lleva el uso humano directo, sino que se lo llevan las empresas, sobre todo la minería”, en el norte, y en Sur lo hacen las empresas forestales, aclaró la experta.

La Comunicación de la ciencia se ha puesto en primera línea, a pesar del negacionismo de algunas figuras públicas y las ‘fake news’ en las redes sociales. Frente al virus, las vacunas y el rol de la comunidad científica como “autoridad institucionalizada”, la sociedad civil la ha cuestionado algunos aspectos de divulgación e información ciudadana, replicó la presidenta de Achipec.

Más adelante, habló del rol de las mujeres en ciencia y de la ecología en la nueva constitución.

Ver entrevista completa a la Dra. En ecología, Nélida Pohl:
https://www.facebook.com/OHCitoyensLive/videos/1108790372987289