Que algo hemos hecho y seguimos haciendo mal en el ámbito de la contaminación del medio ambiente, no hay duda, y para muestra un botón: Se optó por no prohibir del todo el uso de la leña como generadora de calor en los hogares, porque era barata, más que cualquier otro combustible, y así las familias de más bajos recursos económicos se podrían calefaccionar sin grandes gastos.

Pero ahora sucede que en la Región Metropolitana los que más usan la leña en sus hogares son los sectores acomodados de la población. Así las cosas, no se puede. Eso nos dijo el invitado a Citoyens 102.5 FM, el Dr. Andrei Tchernitchin, endocrinólogo experto en contaminación del Colegio Médico, que nos contó que si bien estamos mal, bien podríamos estar peor.

La Región Metropolitana lleva la triste delantera, fundamentalmente porque en ella habita casi el 40 por ciento de la población del país. Según el Dr. Tchernitchin eso no es sustentable, ya que cualquier ciudad grande paga los costos del desarrollo tecnológico, aunque solo nos centremos en el tema del transporte, tanto de personas como de productos.

En la Región Metropolitana el 20 por ciento de la contaminación del aire se le atribuye a los vehículos motorizados de combustión interna clásica. El Estado es un mal previsor, porque aunque haya modificado en el último tiempo los parámetros de medición del material particulado (de PM 10 a PM 2,5), sigue manejándose con una normativa anticuada y es menos estricto para determinar los episodios críticos basados en el PM 2,5, señaló el médico.

Fue enfático al señalarnos que cada vez que ocurren los episodios críticos de contaminación – Alertas, Preemergencias o Emergencias ambientales – se produce un aumento de la mortalidad en la población por enfermedades cardiovasculares y broncopulmonares.

También dijo que de poco sirve restringir el funcionamiento de fuentes fijas contaminantes para esos episodios, mientras funcionan otras emanaciones tóxicas, como la cementera Polpaico al norte y la refinadora minera en la Región de O’Higgins. Ambas producen cáncer pulmonar entre los habitantes de la capital, por efecto de su nube contaminante.

En relación a los agroquímicos y pesticidas, dijo que las mujeres están expuestas a cáncer de mama, porque contienen estrógenos o antiestrógenos, y otros agentes que tienen acción hormonal y producen un sinfín de enfermedades graves, aunque no sean cancerosas.

En Arica importaron desechos tóxicos desde Suecia con el fin de sacar de ellos metales preciosos, pero que solo los dejaron acopiados en el puerto hasta que se supo que los suecos les habían pagado para llevarse esos residuos de su país. Claro, después que el Colegio Médico reclamó pero la ciudad ya estaba muy contaminada. También, el sulfuro de plomo que llega en tren desde Bolivia, acopiado en la estación del ferrocarril y después lo dejan en el puerto contaminando el aire que respiran los ariqueños.

Terminó recomendándole a los ciudadanos de nuestro contaminado Chile que no tengan actividad física violenta cuando son decretados los episodios críticos de contaminación, y tener mayor cuidado en los horarios en que el aire está peor. También llamó a no usar más leña para calefaccionar las casas.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 31 de julio.