Al parecer, este asunto del desarrollo económico y del enrutamiento por derroteros más auspiciosos solo tiene que ver con cuestiones de voluntad política, porque de otra manera no se entiende que tal y como va el avance científico sigamos cual caballo con anteojeras sin mirar hacia el lado, y empecinándonos en vivir dependiendo casi monoproductivamente de un commodity al cual le queda poco tiempo de vida competitiva – señaló el investigador de óptica No lineal, Dr. Mario Molina.

Y es que a la velocidad que avanza el desarrollo de nuevos materiales, más acordes con los tiempos que corren, el cobre como -por ejemplo- un eficiente conductor comunicativo, de a poco va quedando de modé, fundamentalmente porque para comunicaciones cuánticas, las que el futuro cada vez más presente requiere, se necesita algo más, agregó.

De ese escenario tecnológico habló con Citoyens 102.5 FM  el Ph. D. Molina, quien está trabajando en el Laboratorio de Óptica No Lineal de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, en el desarrollo de las llamadas Celosías Lieb, estructuras capaces de hacer aún más eficiente la fibra óptica (FO), pues evitan la dispersión lumínica y la pérdida de información valiosa.

Esto es importante, si se tiene en cuenta que el cambio de las comunicaciones de electrónicas a lumínicas permitirá amplificar por un factor mil la velocidad tanto de transmisión como de procesamiento de datos, lo que cubrirá la creciente demanda de los usuarios en ese sentido. Y es que además todo: los chips, los transductores, los transistores, los switch, los conmutadores y las puertas lógicas serán lumínicos, y el desafío está en llegar a hacerlos de un tamaño competitivo – señaló.

Y allí es donde estamos entrampados, porque el cobre que tanto se usa ahora en eso – en lo electrónico – quedará obsoleto, básicamente porque el material con que se produce la fibra óptica (FO) es mucho más barato. Se trata de sílice, de la simple arena, de la cual tenemos tanto, pero le seguimos comprando a Brasil y a otros países la FO. Allí es donde haría falta un cambio de mentalidad, de chip, para entender que bien podríamos auto-abastecernos y convertirnos, ¿por qué no?, en potencia exportadora, pero de un producto, de algo con valor agregado, como debe ser – recalcó el investigador asociado al Cefop.

Por ahora, el Laboratorio de Óptica No Lineal de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile (que trabaja en línea con el Cefop), desde 2011 viene permitiendo el desarrollo teórico y experimental de productos como las Celosías Lieb, básicamente porque es un centro científico de primer orden sudamericano que se ubica en el top 12 mundial.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 24 de julio.