Cada 7 de agosto se conmemora en Chile el ‘Día del Dirigente Social’. En la voz de los protagonistas conocimos su trabajo y qué los motiva a seguir aportando a sus comunidades. Citoyens 102.5 FM conversó con estos líderes dedicados al trabajo ciudadano, Valeria Bustos y Pilar Miranda, directivos de la Junta de Vecinos ‘El Progreso’ de Santiago, Gerardo Valderrama, Presidente del Club Deportivo ‘Campo de Batalla’ de Maipú, y el Alcalde de Cerro Navia, Mauro Tamayo.

En 1968, el Presidente Eduardo Frei Montalva promulgó la Ley N°16.880 sobre Juntas de Vecinos y Organizaciones Comunitarias, con el fin de estimular el desarrollo del tejido asociativo en el mundo popular. De esta manera, se reconoció a estas entidades territoriales y funcionales como expresión de solidaridad y organización del pueblo para la defensa permanente de los asociados y como colaboradoras del Estado y de las municipalidades.

Además, estas agrupaciones nacieron a partir de la migración masiva del campo a la ciudad, los problemas de allegamiento, y la necesidad de urbanizar rápidamente la capital. Paralelamente, se les fue dando más poder organizativo a las unidades vecinales. Pero el año 1973, esta realidad social cambió bruscamente tras el Golpe de Estado cívico-militar.

Al ser consultados sobre el rol y la función social del dirigente, Valeria Bustos dijo: “Yo no me defino como dirigente, sino como activista, es lo que más me define, es el rol de luchar por la comunidad”. En tanto Gerardo Valderrama agregó que: “la mayor motivación es asumir liderazgos para mejorarlos, esta labor es muy incomprendida y poco apoyada por los gobiernos comunales. Lo importante es que si uno quiere hacer bien las cosas hay que dedicarle mucho tiempo”.

El alcalde Mauro Tamayo, a través de un contacto telefónico, declaró que está en una permanente batalla contra la marginación, la discriminación y eso se gana en conjunto con las juntas vecinales, “tenemos una taxonomía vecinal. Lo principal es el vecino protagónico, ellos cumplen un rol vital. Nosotros trabajos con ellos y respetamos sus decisiones y dinámicas”. Los dirigentes son los primeros en pedir los requerimientos colectivos. Más adelante dijo que: “es muy importante que haya personas que pongan sobre sus propios intereses, los intereses de la comunidad”.

En este aspecto, hizo un llamado a los ciudadanos a transformarse en líderes locales, ya que cree que “en la medida que más nos organizamos somos más fuertes y más unidos”, acotó el edil de Cerro Navia.

“Es agotador el trabajo del activista, pero son tantas las personas que se ven beneficiadas, por tu trabajo que uno debe seguir. Un dirigentes debe saber dejar un legado. Un buen líder debe formar otros líderes”, expresó Pilar Miranda, la primera dirigente social transexual.

En el caso deportivo, Valderrama reconoció que lo importante es hacer que el socio se sienta bien, que se encuentre cómodo en la organización, para ello realizar actividades recreativas es lo básico y a través de aquello se motivan. “Tenemos socios muy antiguos, por eso el estar cómodo, sin violencia y sin malos tratos, es lo principal” – señaló.

La misión central del dirigente social es ‘ser la voz de los sin voz’, en un espacio comunitario donde los beneficiarios son aquellos vecinos que necesitan al otro, esa es la labor de los líderes territoriales, lo comunitario. Estas celebraciones reconocen la labor de las y los dirigentes de todo el país.

Actualmente, se encuentra en vigencia la Ley N° 19.418, promulgada un 25 de septiembre de 1995, y que reemplazó a la sesentera 16.880. La nueva normativa establece atribuciones sobre Juntas de Vecinos y demás organizaciones comunitarias, la que ha sido modernizada en sus disposiciones a través de artículos complementarios. Aunque falta camino por recorrer para un empoderamiento más enmarcado en las nuevas convivencias sociales y culturales del siglo XXI.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 10 de agosto.