EcoBarrios es por definición, una comunidad organizada para mejorar la calidad de vida y cuidar el medio ambiente, basándose en relaciones humanas, educación ecológica y creación de redes. Así definen los creadores del primer proyecto en Chile, los vecinos de la Población 4 Álamos de Maipú, quienes a través de su presidente vecinal, Ricardo Acuña, conversó con Citoyens 102.5 FM sobre el origen y cómo lograron desarrollar dicho proyecto hasta la actualidad.

Los EcoBarrios nacen en Colombia en el año 2001, como acción comunal, con el fin de fortalecer e identificar las organizaciones sociales. En el caso de la población maipucina, es una villa que nace en la década de los 70, son alrededor de 10 hectáreas, con 808 viviendas, distribuidas en 28 block de arquitectura dúplex y que albergan a alrededor de 4 mil vecinos.

Dicha población es la primera en Chile en desarrollar el proyecto de EcoBarrios, y se genera a partir de un conflicto social y ambiental con la municipalidad, “nace tras una tragedia ambiental provocada por la mala decisión de un alcalde de la época (Roberto Sepúlveda), quien decidió destruir un bosque construido por los propios vecinos desde que llegamos a los departamentos, era nuestro pulmón verde y el alcalde ordena eliminarlo para instalar otro colegio municipal, siendo que había otro en el mismo lugar”, según explicó Ricardo Acuña.

La historia cuenta que los pobladores llegaron al lugar alrededor del año 1974 y en la década de los 80 se generó mucha represión, ya que sus habitantes lucharon, como en muchas otras poblaciones, por terminar con la dictadura. Hubo allanamientos, detenciones y varios detenidos desaparecidos, lo más fuerte que les tocó vivir fue el asesinato de Ronald Wood por una patrulla militar. Con el retorno a la democracia, “4 Álamos” mostraba la cara de muchas poblaciones del país que estaban sumergidas en problemáticas sociales, delincuencia y drogadicción y baja participación comunitaria. La tala de árboles provocó que vecinos de la tercera edad se amarraban a sus troncos para que no fueran cortados, pero Carabineros hizo cumplir lo estipulado por el alcalde.

De esa tragedia del 13 de enero de 2004 solo se salvó un Ceibo, tras la destrucción de su pulmón verde, la población se organizó y postuló a proyectos y logró recrear un plan desde la experiencia colombiana llamado EcoBarrio. “Este proyecto permite que la comunidad se organice para mejorar la calidad de vida, la creación de redes y personas comprometidas con este tipo de propuestas (…) Cuando llegó la empresa a cercar el sector, los vecinos dimos la pelea, cuando se hacían los hoyos de los pilares, nosotros desde atrás los tapábamos, hicimos muchas cosas; ferias de trueque, culturales y viene la fuerza pública y nos saca del lugar”, comentó el dirigente vecinal.

Según Ricardo Acuña, tras este conflicto y ya organizados, llega una joven paisajista de la Universidad Central, María Inés Díaz, y les presenta el proyecto. “Nos encantó de forma inmediata y luchamos en el municipio para los recursos, se tuvo que hacer una votación para acreditar que estábamos de acuerdo en su desarrollo y ganamos por un 85 %”. Esto provocó que el municipio aceptara nuestro plan, aunque debo contar que como vecinos demandamos al municipio por los daños causados en esta destrucción y los tribunales obligó a que la municipalidad debía devolver 4.900 metros de áreas verdes, por los daños causados y lo hizo”.

El proyecto en la Población 4 Álamos, cuenta en la actualidad con huertos comunitarios, luz fotovoltaica, lombricultura, compostaje, reciclaje, y un homenaje a personas fallecidas mediante placas que los recuerdan en árboles frutales y talleres educativos para que los niños aprendan y continúen con la iniciativa. Esto ha logrado sacar la delincuencia del lugar. “Las personas están saliendo a las plazas, van a los columpios, al huerto y no las destruyen. Los jóvenes están respetando, no hacen daño, se cosecha y es para todos los vecinos, como ciboulette y lechugas, la idea en que en sus patios puedan sembrar. Además se construyó un jardín botánico en remplazo de un micro basural y se plantaron árboles nativos”, explicó nuestro invitado.

Ricardo Acuña, finalmente, hizo un llamado a los dirigentes vecinales de la región y del país para invitarlos a desarrollar proyectos en sus barrios y fundamenta con su testimonio que es posible crear una comunidad sustentable, pero reafirma el concepto de la confianza y transparencia de los dirigentes sociales. Los EcoBarrios permiten además abrir redes para mejorar las relaciones de los vecinos y el resto de la comunidad y del mundo.”Es posible trasformar una comunidad, hago un llamado a los vecinos y organizaciones sociales a que las cosas se puedan hacer”.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 1 de abril.