Darío Rojas: “El lenguaje construye realidad y genera identidad”


Darío Rojas, Doctor en Filología (que se dedica al estudio de la lenguas naturales y abarca la serie disciplinaria de la Ciencia del Lenguaje o Lingüística) conversó con Citoyens 102.5 FM para explicarnos ¿Por qué los chilenos hablamos como hablamos?, título de su reciente obra literaria que fue lanzada el 9 de junio en la Universidad Alberto Hurtado.

Rojas es un joven escritor, miembro de la Academia Chilena de la Lengua y profesor de la Universidad de Chile. Señala que el chileno no habla mal y que eso es un mito, el cual está mezclado con muchas otras cosas. El problema es que no pronunciamos las ‘eses’, pero aquello no indica que hablamos mal, ya que nuestra forma de hablar es un castellano distinto.

Al responder la pregunta de su libro ¿Por qué los chilenos hablamos como hablamos?, Rojas plantea una propuesta, “hablamos de esta forma porque hay una variedad de hablantes de origen andaluz, se encuentran con muchas similitudes, también no pronuncian las ‘s’ y omiten las ‘d’ entre vocales, igual que nosotros y es típico en la forma de comunicarnos en la primera parte de la llegada de los conquistadores”.

Además, este investigador de temas lingüísticos nos explicó sobre cómo identificar el idioma chileno, ya que es parte de la lengua española, “hay distintos dialectos, esta forma de hablar es un gran vocabulario que no es exclusivo nuestro, es compartido con el resto de América. Un ejemplo claro es el uso del voceo y en palabras exclusivamente chilenas como: fome, yapo, al tiro”.

Asegura que hay una identidad en el lenguaje, pero pasan por una convergencia de factores, como el hecho de conjugar el voceo, “para Andrés Bello era muy ordinario el ‘voceo’, pero hoy ya está instaurado”, en la entonación le da un acento especial y es identificado en otros países. Chile está categorizado como isla, porque nuestra forma de hablar viene de la época colonial, los cambios se han generalizado en gran parte de la población. Pero, Darío Rojas es claro en señalar que los extranjeros, españoles o peruanos no se acomodan al lenguaje local, porque tienen un orgullo lingüístico a diferencia de nuestros compatriotas. Ellos la mantienen porque le traen beneficios, valor agregado.

También, aclara que no existe ningún estudio serio que asegure que los chilenos tengamos poco vocabulario. “Tener un vocabulario reducido, no es tan así, no hay estudios que comprueben que digan que no tengamos un vocabulario reducido. Todo depende del nivel cultural, como hablamos no es algo propio de Chile sino de gran parte de los grupos sociales”.

Con relación al uso de extranjerismos en nuestro lenguaje, Rojas plantea que “se pensaba que era un problema por no utilizar la lengua pura, pero suele enriquecer y no perjudicar el lenguaje, tal es el caso de la palabra guaipe, que es de origen inglés. Además hay bastante vocabulario quechua, como por ejemplo pololo y mapuches como cahuín, malón etc.”

Para este filólogo dice que “El lenguaje construye realidad, crea identidad, es una marca de pertenencia de ciertos grupos, para ser adscrito hablo de cierta manera, no hablo igual si voy al estadio o doy clases en la universidad”.

Aconseja que los profesores que están entregando conocimientos a los jóvenes no deben extirpar esta forma de hablar, si no hay que crear conciencia en ampliar los repertorios, hacerles ver que esa forma de hablar formal debe ser aplicada en un contexto y la informal en otro, pero no reemplazar.

Rojas insiste en que eliminar o tratar de eliminar la entonación de ciertas letras como la ‘ch’ es inmoral, es de un clasismo desbocado, esos jóvenes al decir ‘shancho o mushacho’, se enfrentan con una sociedad clasista, el problema de la inmoralidad es de quien discrimina. Esto también está en la vereda del frente, se discrimina a los hablantes que pronuncian bien todas las “eses” y las “d” entre vocales. Finalmente, es un fetichismo de alta cultura, en el fondo hay otras formas o prácticas tan legítimas que hablan de forma distinta.

“El que un receptor no entienda el mensaje del emisor, por el hecho de comunicarse de forma distinta, es un problema falso, ya que el receptor es quien no quiere entender el mensaje, porque si no nos pudiéramos entender, hace rato se hubiese cambiado la forma de comunicarnos”, es lo que nos deja en claro Darío Rojas cuando se plantea el concepto de ruido en el mensaje.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 12 de junio.

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