Coralié Dubost: Cooperativas y Comités de Agua Potable son claves en el Chile de hoy

Las cooperativas de agua potable están integradas por asociados de servicios de este vital elemento como provisión de un servicio público y un derecho humano, especialmente en el espacio rural. Por ello, Citoyens de Radio U. de Chile conversó con la coordinadora comunitaria y administradora pública del Instituto de Estudios Políticos de Lyon (Francia), Coralié Dubost Mattutzu, sobre el rol social de las Cooperativas, Comités de Agua Potable y saneamiento Rural.

Aunque Coralié llegó desde Francia, hace algunos años, ya se siente parte del territorio humano chileno. Sus primeras experiencias fueron con las comunidades rurales de Ovalle a través de la Fundación ‘Un Alto en el Desierto’, para luego estacionarse en la localidad de Paine con la Cooperativa de agua potable de Hospital Champa, y en la localidad de Cumpeo, cercana a Talca.

Los comités de agua potable y saneamiento rural son un modelo de gestión de servicios de aplicación local y comunitaria. Sus objetivos requieren la administración del agua potable de manera independiente por medio de un sistema desarrollado por la comunidad organizada, logrando cubrir la demanda de agua y mejorando la calidad de este importante recurso.

La conciencia social y medioambiental que posee la gente del campo es vital y cotidiana, a diferencia del citadino de las grandes urbes. En el mundo rural “la gente cuida el agua, lava la loza y la recupera para regar su patio”, por ello, el precio del vital elemento no es tan esencial para la gente como su aspecto ambiental. La clave está en su educación, dijo la gestora comunitaria.

Otra área de gestión de las organizaciones tiene relación con el saneamiento rural. El agua debe estar acompañada de un tratamiento de aguas servidas. “En Chile, en las zonas rurales, el 8% solamente, la gente tiene alcantarillado, son fosas sépticas y pozos negros, hay un riesgo muy grande de infiltración de las aguas servidas en los acuíferos, entonces, contaminan el agua potable”, señaló Coralie.

En el caso de la localidad de Cumpeo, el equipo de gestores comunitarios trabaja con las Juntas de Vecinos y escuelas de la zona, con el fin de educar ambientalmente desde las nuevas generaciones sobre lo que significa el saneamiento rural. Una de las herramientas más eficientes han sido las campañas de reciclaje, por ejemplo, lo que se ha hecho con el uso posterior del aceite quemado, y a través de esta experiencia, conocer los daños colaterales de este fenómeno y su influencia en la calidad del agua potable.

“Llegando al Chile rural, aquí me di cuenta del valor del agua, del alcantarillado, del saneamiento, y para llegar a esto hay que organizarse y pasar a la acción”, señaló la asesora medioambiental.

En el caso francés, la experiencia es muy opuesta a la chilena. En dicho país europeo, aún cuando la gestión del agua potable es privada, se realiza como “una delegación de servicio público”, pero la dirección administrativa es municipal con un marco legal que fija el Estado, relató Dubost.

(*) El APR es “Agua Potable Rural”, para muchos una sigla desconocida, y en el caso de Chile existen dos tipos de agua, la urbana de las ciudades abastecida por las ‘Sanitarias Privadas’, por lo general Empresas concesionarias multinacionales y en el caso, del elemento rural es administrado por sus propias localidades organizadas.

Volver a escuchar la entrevista:viernes 28 de junio.

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