Para reírnos con ironía social sobre los acontecimientos nacionales, Citoyens 102.5 FM, conversó con el versátil actor, guionista y parte de la nueva camada de stand up comedy, además, triunfador del último Festival de Viña del Mar, León Murillo.

Catarsis sociales existen desde siempre en la historia de occidente, transitan desde las comedias de la Grecia clásica hasta los “memes” del ciudadano contemporáneo, como una forma de sobreponerse a la esquizofrenia mediática que provoca la corrupción política y las empresas. León Murillo recuerda que la comedia es un vehículo potente para dar cuenta de los vicios de la sociedad, a pesar del lenguaje en sus espectáculos: “a mí se me critica mucho, también, que ocupo el garabato, que soy un poco grotesco y todo, y la primera comedia, la primera de Aristófanes, ‘Lisístrata’, hablaba justamente sobre las mujeres que cierran las piernas en un acto de rebeldía para que sus machos no vayan a la batalla y es una comedia absolutamente sexual”, aclara.

“Yo tengo una mirada también desde esa perspectiva, tanto desde de Aristófanes como del ciudadano de a pie, y que vaya que tiene que tener filosofía también para llegar a fin de mes hoy en día”, y agrega que esto sucede en medio de esta sociedad exitista, donde la política deja de tener valor y se mira como un objeto que se puede desechar, pero dice Murillo, que se nos olvida que somos seres políticos.

Este representante del Stand Up Comedy se siente como un ciudadano común y corriente, a quien lo detienen en el Metro o en el Transantiago para hablarle de variados temas como la colusión de las farmacias, las AFP, las Isapres, de tal o cual diputado, y confiesa que siente mucho pudor cuando le dicen en la calle que es un vocero ciudadano: “los comediantes, pareciera que adquieren un valor suprahumano, ahora, para decir las cosas, yo no lo creo para nada, yo simplemente lo que hago es contar chistes”, aclara Murillo.

Mientras conversamos seriamente sobre los temas contingentes, le preguntamos sobre su llegada a Santiago a los 20 años y su paso por los “dormitorios al aire libre” de la Posta Central antes de entrar al programa televisivo “Mekano”. León Murillo dice que esa etapa de su vida le ha permitido convertirse en el ser humano que es hoy por hoy, incluso después de haber triunfado en el Festival de la Quinta Vergara.

En ácidos comentarios, el guionista de televisión, analiza los dichos del Presidente de las AFPs y ex ministro de la administración Piñera, sobre la jubilación de mujeres a los 60 años como un acto de galantería que le cuesta caro al país, lo que lo indigna y lo compara inmediatamente con la previsión de las Fuerzas Armadas que son “bonificadas” por todos los chilenos.

En otro tema, Murillo se refiere a su nuevo espectáculo “Chile a lo Pobre: con más huevos que cebolla”, donde habla del Chile actual. En el show “lloramos poco, poca cebolla y más huevo”, de eso se trata el argumento central, además de analizar la falta de credibilidad en las instituciones: “le tengo más fe a los seguros de vida que a los curas”, ironiza.

Murillo dice que falta “volver a rescatar esas cosas que están ahí flotando como la confianza, como el creer, justamente, el creer que nosotros podemos pretender, simplemente, cambiar las cosas ya es un acto psicomágico importante”, declara.

También se refiere a la corrupción nacional, que va desde llevarse la fotocopia para la casa a los hijos hasta la maquinaria “para cagarnos” y donde no importa el color político – de izquierdas o de derecha – sino que el color del dinero. “Somos un país adolescente, apenas tenemos 200 años”, señala el humorista.

León Murillo deja hecha la invitación para su nueva sala en Valparaíso, el Micro Espacio Teatral (MET), para quienes se atrevan a crear con esta “rabia colectiva” en formato de comedia o stand up comedy. En lo inmediato está preparando con su amigo – el también triunfador del Festival de Viña – Rodrigo González, la comedia “Humor por Sospecha”, el 9 de julio, en el Teatro Caupolicán.

Vuelve a escuchar la entrevista:: viernes 10 de junio.