En Chile coexisten alrededor de 2 millones 800 mil adultos mayores, lo que equivale al 16,2% de los habitantes del país. Dos tercios de los mayores de 60 años reciben algún tipo de pensión de vejez o previsión solidaria. Sobre la “Encuesta de calidad de vida del adulto mayor e impacto del Pilar Solidario», Citoyens 102.5 FM conversó con Carolina Moraga, terapeuta ocupacional de la U. Central y Mg. en Salud Pública, quien entregó un análisis sobre la sociedad chilena y los adultos mayores.

Dicha muestra se realizó entre noviembre de 2017 y febrero de 2018, a nivel nacional, y basada en una submuestra de la ‘Encuesta de Protección Social (EPS)’. A lo anterior se suma la información entregada por el Instituto Nacional de Estadísticas, INE: ‘por cada 100 menores de 15 años, hay 80,9 personas mayores de 60 años y más, en promedio’. Esto deja en claro que el país está envejeciendo. “Las políticas públicas han quedado un poco cortas con las necesidades de esta población” – argumentó Moraga.

El resultado de la encuesta arrojó que 2 tercios de los mayores de 60 años que reciben algún tipo de pensión o jubilación de vejez, reciben ‘Pensión Básica Solidaria’ o ‘Aporte Previsional Solidario’. Un 44,6% de los adultos mayores que trabajan, lo hacen por cuenta propia. Un 59% declara una situación económica ‘regular’ y no solo han sido abandonados por las familias sino que por la sociedad.

Además, en materia de salud, las cifras muestran que el 42,8% señala que su salud es ‘buena’ o ‘muy buena’, los mayores de 65 años destinan 9,7% de su gasto mensual a consultas médicas, hospitalizaciones y cirugías. Entre los 75 y 80 años, esta categoría alcanza su máximo, con un 11,7% del total (CCS), y las enfermedades más recurrentes son hipertensión, artritis, artrosis, colesterol alto y diabetes. Y por último, un 46,5% se siente menos feliz que cuando eran jóvenes.

Según la especialista, este es un fenómeno complejo, y asegura que Chile ha envejecido muy rápido a diferencia de Europa y este sentido ellos han tenido tiempo para prepararse a diferencia de nuestro país. El envejecimiento ha sido muy acelerado y las políticas públicas no van a la par, además, indica que las necesidades de este grupo etario son tan diversas que requieren un abordaje interdisciplinario con diferentes actores sociales.

“Es importante entender que tenemos una sociedad en la cual envejecer es mal visto, nadie quiere llegar a esta etapa por las malas condiciones en que llegan los adultos mayores”– dijo la terapeuta ocupacional. Hay que considerar que el sondeo establece claramente que un 60% de los adultos mayores están cubiertos por pensiones y el 40% con pilar solidario, aunque según Carolina Moraga, las mujeres son más y envejecen con una menor calidad de vida, lo anterior, asociado a menores niveles de educación.

Para Moraga, el resultado de la muestra es positivo. La percepción ciudadana encuestada es que con la entrega del pilar solidario se comprueba que es un aporte muy significativo para los adultos mayores y se percibe al mismo tiempo que al tener mejores ingresos se tiene mejor salud, mejores relaciones sociales y menor deterioro cognitivo.

Según la encuesta CASEN, respecto de la pobreza más allá de los ingresos, “un 20% de la población mayor tiene una pobreza multidimensional, es decir, uno de cada cinco está en situación de pobreza” – acotó la investigadora social.

Pero, este reciente diagnóstico contiene un punto negativo en el tema del desempleo, ya que en términos formales, al alcanzar los 65 años las personas mayores tienden a dejar sus trabajos, a pesar de que un 37% se mantiene en el mismo espacio laboral, sin embargo, los encuestados reconocen un clima de exclusión personal, y por ende, sienten que deben retirarse. “La idea de las pensiones es mejorar el nivel de ingreso y no sustituir el ingreso de base” – agregó finalmente la académica de la Universidad Central.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 13 de julio.