(FOTO CHRISTIAN IGLESIAS) La especialista en enseñanza aprendizaje del Centro de Estudios miró las cifras positivamente, y señaló que las brechas en 4º básico, por nivel socioeconómico, disminuyeron significativamente entre los años 2006 y el 2016, ‘el grupo bajo sube 12 puntos y el grupo medio bajo sube 19 puntos’, lo que se puede asociar a la Ley de Subvención Escolar Preferencial, SEP, que da apoyo especial a niños y jóvenes de mayor vulnerabilidad y donde la movilidad social de las familias puede ser otro factor determinante para la disminución de esta brecha educativa.

Sotomayor dijo que los magros resultados en la motivación y compromiso con la comprensión lectora de estos grupos de jóvenes estaría vinculada, más bien, porque dichos estudiantes prefieren textos fuera de la escuela ya que ciertos autores ofrecen obras de mayor placer generacional, por sobre aquellos textos del curriculum oficial.

La generación 4G
Respecto de la lectura multimodal, Carmen Sotomayor, cree que la realidad cultural de esta generación está vinculada al formato digital e internet, la que no es medida por el Simce, lo que evalúa este instrumento gubernamental se relaciona con textos impresos y no necesariamente de forma iconográfica, excluyendo la realidad cotidiana de los jóvenes, donde los aprendizajes se combinan entre la lectura de varios textos, imágenes y audios de forma multimedial.

Por otro lado, los conocimientos medidos por el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE-PISA, se diferencian del Simce, porque esta prueba universal mide preferentemente competencias cotidianas, “son textos funcionales, es decir, textos que funcionan en la vida, por ejemplo, te ponen frente a un horario de trenes, frente a un folleto, frente a un prospecto de remedios”, y por otro lado, la prueba nacional está más vinculada al currrículo chileno, dijo la especialista.

Desafío docente
“Los profesores no reconocemos, no sabemos bien lo que leen los niños, yo creo que se produce un divorcio, una distancia entre lo que se hace en la escuela – que son metodologías más tradicionales – y lo que pasa en el hogar, lo que pasa con los amigos”, en este sentido, el desafío, agregó Sotomayor, va en el sentido de motivar la lectura entre los jóvenes, conjugando contenidos curriculares con la vida cotidiana, como un puente que conecte tecnologías y textos impresos para el aprendizaje significativo.

En materia científica, la investigadora del CIAE, destaca el rol de apropiación social del Programa Explora de CONICYT hacia las comunidades educativas, donde se trabaja en todo el país con el fomento a la curiosidad, el aprender haciendo y los proyectos de indagación en diversas disciplinas del conocimiento científico y tecnológico.

Volver a  escuchar la entrevista: viernes 28 abril.