Es en 1994 cuando nace “Teatro a Mil” – que significa realmente “teatro a full”– un magno evento del arte nacional que nace como una forma de reparar el silencio cultural heredado de la dictadura. Carmen Romero, nuestra entrevistada, quien junto a Evelyn Campbell, son las ideólogas que despertaron las salas cerradas de teatro en verano y cuyos inicios fueron muy duros, básicamente usando medios de comunicación alternativos como el diario La Época y Fortín Mapocho, Revista Análisis y Radio Nuevo Mundo, entre otros, y que permitieron en esa primera etapa permitieron promocionar la programación de las obras en enero.

Todas las obras eran producciones nacionales, montajes sobrevivientes a la censura del ministerio de Educación para otorgarle la rebaja del IVA en sus espectáculos a cargo, por ejemplo, del Teatro del Silencio, La Troppa y Teatro La Memoria. Carmen reafirma que Teatro a Mil. “Hoy sigue siendo un movimiento de gente que aprecia y que cree que las artes escénicas contemporáneas de Chile y del mundo debieran ser fundamentales en la vida de las personas, no solamente consumir y trabajar, sino que darnos tiempo para conversar una obra de teatro, que es lo que invita el teatro, invita a la reflexión, a mirarnos, a discutir, a disentir, a estar juntos, a hacer comunidad, ese espíritu se mantiene. No fue fruto de un día”.

La Directora Ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil señala que se ha avanzado en algunos aspectos, pero que a 23 años, permanecen otros problemas como el escaso apoyo estatal y que recién se está avizorando a través de la futura creación del ministerio de las Artes, las Culturas y el Patrimonio con un 0,4 por ciento de presupuesto ministerial. En ese sentido, hace una metáfora con la comunidad científica que tuvo que salir a la calle a pedir un ministerio para la ciencia, padeciendo el mismo déficit presupuestario.

Los pasacalles son esperados por la gente en comunas y en 8 regiones del país, “todo es Teatro a Mil y da lo mismo quien hace el festival”. Por ejemplo, cita el caso del alcalde de San Felipe hizo una cosa increíble con la programación de obras para juntar a Rinconada de Los Andes y Los Andes, al igual que el cordón Sur de Santiago (San Joaquín y Pedro Aguirre Cerda). Este año, dice Carmen Romero, con motivo de la conmemoración de los 400 años de la muerte de Shakespeare, el actor Francisco Reyes representará pasajes teatrales de la vida del poeta inglés en comunas patrimoniales como Isla de Maipo, Pomaire, Alhué, Curacaví y Rungue.

La gente ha salido en años anteriores a la calle a ver una muñeca gigante dormir frente al Palacio de la Moneda, seguida por las calles del centro de Santiago, también por los barrios de la ciudad. Romero nos adelanta que este año hay grandes sorpresas para todos los públicos con montajes internacionales de varios países y lo mejor de la escena nacional, muchas de ellas subvencionadas por la propia Fundación y sus auspiciadores.

Entre el 3 y 24 de enero – dijo Carmen Romero – la apuesta es lo nacional con un pasacalle musical que terminará en la Plaza de la Constitución para inaugurar el festival a cargo del Teatro La Gran Reyneta y Mariana Muñoz, con música de Ángel Acuña, inspirados en la traducción de las obras de Pablo Neruda con su “Romeo Julieta”, el “Rey Lear” de Nicanor Parra y el “Hamlet” de Raúl Zurita, además de la versión de “31 minutos” para el montaje de “Romeo y Julieta”, lo mismo sucederá con Héctor Noguera y Daniel Muñoz con “Sueños de una noche de verano” y en versión de payadores como Manuel Sánchez.

Más información de la programación en: http://www.fundacionteatroamil.cl

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 18 de diciembre.