El Gobierno de Chile informó que hay 26 mil familias vulnerables viviendo en campamentos, además el balance anual de 2015 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Minvu, señala que se cerraron 60 campamentos beneficiando a más de 1.973 familias, pero Fundación Techo – Chile corrige la cifra y declara que hay 11 mil familias más en esa situación. El fenómeno de los campamentos en el país y la falta de capital social en familias vulnerables, es el tema central que Citoyens 102.5 FM conversó con el Capellán de la Fundación Techo – Chile, Juan Cristóbal Beytía.

“A los campamentos ingresan en promedio 3. 300 familias como promedio anual, a ciencia cierta no sabemos porque pasa esto, tenemos una intuición, éstas familias poseen una sola fuente de ingresos y si ésta se pierde, quedan todos vulnerables”, explicó Beytía.

¿Por qué es tan fácil entrar a un campamento, pero tan difícil salir?, Baytía comentó que “es muy duro vivir en campamento. Se pueden morir por un corte circuito al no tener electricidad. Otro ejemplo, el solo ducharse para muchos hoy en la mañana, no fue un problema, para ellos es un lujo, deben calentar agua en tetera. Les cuesta salir porque no tienen redes, son muchos extranjeros, peruanos, bolivianos, haitianos, colombianos que no poseen estos capitales sociales, que los pueden acoger en otros lugares. Pero esas redes, también se pueden encontrar en los mismos campamentos, también es una fuente de capital social, ejemplo de ello: se cuidan a los niños si tienes que trabajar, se comparten comida si tú no tienes, etc.”.

Las cifras entregadas por esta Fundación visibilizan el problema real de los campamentos, los que están habitados por 61,5 por ciento de jefas de hogar y éstas ganan por debajo del sueldo mínimo, actualmente son las que están en un 7,1 por ciento cesantes. Además en los campamentos hay un 91 por ciento de familias sin alcantarillado, sin agua potable el 76 por ciento y el 48 restante sin acceso a electricidad. Los datos son un reflejo de cómo es vivir en un campamento, pero según Baytía el “campamentarse” no es una decisión fácil, la precariedad del empleo, los bajos sueldos, la media del ingreso por familia es de 130 mil pesos y la cesantía, son factores que inciden en la pobreza, a las familias no les alcanza para arrendar y se van a los campamentos.

Es por ello que en la Fundación Techo Chile no solo están por sacar a las familias de los campamentos, sino que también a superar la pobreza. “Aparte de darle un apoyo a las familias para obtener su casa, otro objetivo es salir de la pobreza. El entregarte una casa no significa surgir, la autonomía es fundamental, si yo no tengo acceso a salud, educación, servicios básicos, sigo siendo pobre. Es por ello que entregamos capacitaciones, apoyamos emprendimientos, en educación y fomentamos a los adultos que terminen la educación media, salir del analfabetismo. Generar una comunidad que pueda salir junta de la extrema pobreza para así, tener esa misma red cuando obtén por su vivienda definitiva”, dijo el Capellán Baytía.

¿Por qué la sociedad chilena no entiende que la problemática de campamento es una problemática social? Según el sacerdote a cargo de la Fundación, se debe a que “esta sociedad es poco solidaria, tal es el caso de Maipú, un grupo de familias que estaban prontos a salir del campamento serían instaladas en un sector de la misma comuna, compartirían el barrio con vecinos de otros niveles socioeconómicos, éstos le solicitaron al Alcalde y al Concejo municipal que no dieran la autorización. Este es el fiel reflejo de una sociedad poco solidaria, desconfiada y prejuiciosa. Es por ello que fui a decirles a esas autoridades que no me parecía que una autoridad política pudiese defender la discriminación”.

Además el sacerdote jesuita agregó que en “Chile somos tremendamente prejuiciosos, discriminamos por el país de origen, por el colegio, apellido. Chile tiene mucho que avanzar, la Ley Zamudio es un progreso, el ser solidario es darle la mano al otro”.

La historia reciente de nuestro país nos muestra que mucho se ha hablado del problema de los campamentos pero pocos dan soluciones, sólo nos queda recordar el discurso que entregó el ex Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle el 21 de mayo 1994, donde aseguró que en su periodo se encargaría de “superar las formas extremas de pobreza”. Pero ya han pasado 22 años y hoy las cifras siguen aumentando. Para el Capellán es viable solucionar el tema de los campamentos y terminar con la pobreza, “se puede erradicar, porque nosotros la hemos creado, la pobreza no puede ser un estado permanente, Chile puede eliminar la pobreza y los campamentos con voluntad de todos los chilenos. Tenemos que ir eliminando el prejuicio y la desconfianza”, sentenció el padre Baytía.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 2 de septiembre.