El Programa de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas-PNUD, realiza diversos estudios de alto impacto sobre la realidad nacional, el más destacado de ellos es el Informe de Desarrollo Humano para Chile. Amaya Zilveti investigadora del informe, psicóloga con master en antropología, conversó con Citoyens 102.5 FM, sobre este estudio y los resultados obtenidos tras dos años de trabajo en la sociedad chilena, dicho informe denominado “Los tiempos de la politización” fue entregado en abril a la Presidenta Michelle Bachelet por el representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Chile, Antonio Molpeceres.

La conclusión de dicho informe es que “la sociedad (chilena) está en un proceso de debate, de cómo el ciudadano quiere ser participe en esos cambios. Las personas demandan cambios profundos, desde pensiones, salud, educación y cambio a la Constitución política del Estado”, según indicó Ziolveti.

Este es un fenómeno emergente ya que anteriormente no estaba mencionado en ninguna encuesta el tema de la Constitución, pero este año se ha generado un cambio y los ciudadanos lo consideran muy importante para lograr transformaciones. “las personas demandan otro tipo de relación con las elites que gobiernan, la ciudadanía está cambiando, quieren incidir en esas decisiones”.

Al ser consultada ¿Desde cuándo está emergiendo esta explosión social?, Amaya es súper clara en decir que esto no es nuevo, que viene desde los años 90, “pero los ciudadanos quieren cambios ahora, no a largo plazo, la paciencia se acabó. Se demandan cambios profundos, la percepción de las personas sobre las políticas es que no han generados cambios en ellos, los cambios implementados por los gobiernos, no han generado cambios concretos en las personas. Sienten rabia y molestia, esa imagen de crecimiento que entregan las autoridades, la gente no la comparte”.

Los gobernantes entregan al parecer una realidad paralela, ya que hablan de un desarrollo pero los ciudadanos no lo perciben en sus vidas, hay una sensación de algo irreal, pero cuando se le pregunta al ciudadano si está dispuesto a jugársela y cuanto está dispuesto a ser parte de esos cambios, la gran mayoría dice que sí, pero al informarles de lo que eso implica en tiempo y en algunos casos dinero, cambia la respuesta a lo negativo.

Según la psicóloga del PNUD, “La ambivalencia en querer participar de los cambios, la gente se manifiesta por lo público, sin embargo, cuando se dan cuenta de los costos de esa participación y el tiempo que deben ocupar para ello, disminuye esa participación”. A los chilenos les gusta criticar, pero es poco lo que hacen para hacer los cambios, hay un rechazo a la política tradicional, a la forma de participar, va más allá del sólo hecho de sufragar, es conversar sobre conflictos, esa forma es que la ciudadanía está “ahí”, el PNUD no comparte la visión que los ciudadanos no están ni ahí con la política. Tras el resultado del estudio, los chilenos quieren otras formas de participación, debates, plebiscitos, etc. Lo que importa es que las decisiones no se tomen a puerta cerrada, sino ser parte de esas decisiones.

Estos estudios pueden provocar cambios, la politización es una oportunidad, pero no tienen resultados garantizados. Las élites que están el poder tienen la posibilidad de hacer transformaciones y hacer de una sociedad chilena una mejor nación. Otro de las evoluciones es que a los chilenos le falta el sentido del colectivo, “pero demandan cambios sociales profundos, pero mirándose al ombligo, solo para beneficio propio, no les importa si al resto les pueda o no beneficiar, sino el bien de ellos mismos. Es importante aprender como sociedad que los proyectos individuales también necesitan apoyo de los demás”, según enfatizó la investigadora.

Zilveti, concluye tras los resultados del informe que los ciudadanos todavía creen que se pueden hacer cambios, aunque puedan ser menores, o los que las elites gobernantes quieran, pero tal vez se pueden hacer, “Los cambios no serán muchos, según lo permitan las elites, los chilenos creen que van hacer menores los cambios, pero tal vez se puedan concretar, hay una porfiada esperanza a creer que los sueños no son imposibles”.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 15 de mayo.