A 111 años: historiador Ljubetic rememora la matanza de la Escuela Santa María de Iquique


15,30 horas del sábado 21 de diciembre de 1907. Bajo un sol abrasador, la multitud se apretujó en la Escuela Santa María de Iquique. Frente a ella, los fusiles y ametralladoras apuntaban amenazadoras, por orden del general Roberto Silva Renard. Ese sería el día más negro de Tarapacá. Citoyens 102.5 FM, conversó con el historiador Iván Ljubetic, sobre esta matanza de obreros, como una de las 55 matanzas perpetradas por las clases dominantes y el Estado contra el pueblo chileno, en el siglo XX.

Pero, ese no sería el primer capítulo de la tragedia, según el historiador, “con fecha jueves 21 de noviembre de 1907, un periódico llamado “La Voz del Obrero” de Taltal publicó el petitorio de los obreros de la Pampa de Tarapacá”, donde expresaban las condiciones subhumanas en que vivían a duras penas.

La peticiones se basaron en el cambio de fichas por dinero, de igual valor monetario, ya que hasta ese momento solo podían comprar en las pulperías que estaban a cargo de extranjeros. Según crónicas de la época, estas empresas “ganaban a veces más por las fichas y el monopolio que por el salitre que vendían” – dijo Ljubetic.

Otra solicitud de las mancomunales fue elevar los jornales en relación al costo de la vida; otorgar la libertad de comercio en las oficinas salitreras para que otros comerciantes ofrecieran también sus productos; cierre con rejas metálicas los ‘cachuchos’ (donde se hervía el caliche a altas temperaturas) y las ‘chancadoras’ o moledoras del caliche, con el fin de evitar accidentes fatales de los trabajadores, relató el profesor Ljubetic.

El petitorio incluía a todas las oficinas salitreras, para que en las afueras de las pulperías se utilizaran balanzas y varas para comprobar el pesaje y medida de los productos adquiridos. Además, solicitaban la inclusión de escuelas nocturnas en forma gratuita para los obreros; no despedir a los obreros en huelga sin antes otorgarles un desahucio, y en el futuro se diera un aviso de 15 días antes del finiquito laboral, agregó el historiador.

El paro se iniciará en una de las oficinas nortinas un 10 de diciembre de 1907, y que luego a dos días del llamado, se unieron 76 agrupaciones de un total de 84 oficinas salitreras, con 37.141 trabajadores paralizados, “fue un gran número de trabajadores”, recalcó.

Un 13 de diciembre los obreros y parte de sus familias decidieron bajar al puerto de Iquique con la ingenua ilusión de un arreglo final con empresarios y autoridades de gobierno, encabezados por el Intendente Carlos Eastman. Todo sucedía bajo el gobierno de Pedro Montt, un mandatario que le había arrebatado el poder al Presidente José Manuel Balmaceda, quien desplegó una flota de cuatro buques de guerra en la bahía.

Aunque los medios de comunicación locales, la mayoría del sector empresarial, reconocían el orden y disciplina con que los obreros se habían comportado, no fue suficiente para acallar sus voces esa tarde de 1907.

El Estado de Sitio instalado por el gobierno de Montt estaba en curso y era una señal potente para que otros trabajadores no se organizaran en contra de los representantes del capital foráneo. Pero, 1907 no fue cualquier año, “las mancomunales que surgen en Iquique el año 1900 van a tomar mucha fuerza, en todo el país, desde el norte hasta Valdivia”, narró el historiador Ljubetic.

Según este cronista de la historia sindical, la clase obrera chilena – como en otras realidades internacionales – pasa por dos importantes etapas, la primera de ellas vinculadas a las reivindicaciones económicas, como es el caso de la masacre de la Escuela Santa María, y posteriormente de la mano de Luis Emilio Recabarren, el nacimiento de los ‘movimientos obreros’, con “amplios sectores conciencia de clase, de solidaridad de clase, y que tiene una organización política”, como la Federación de Obreros de Chile(FOCH), señaló.

A 111 años de la matanza de trabajadores en la Escuela Santa María de Iquique, queda dando vueltas en la memoria emotiva e histórica los versos de Luis Advis creados en su “Cantata” homenaje: “Usted Señor general no nos entiende. Seguiremos esperando así nos cueste…”

Volver a escuchar la entrevista: viernes 21 de diciembre.

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