En el aniversario de 202 capítulos de ‘Citoyens: Pecados y Virtudes de la Ciudad’, transmitido desde la Sala Master de Radio U. de Chile, tuvimos en el segundo panel a diversos dirigentes sociales, quienes comentaron cómo logran conectarse con sus comunidades barriales para mejorar su trabajo de bienestar social comunitario.

Para el dirigente social de ‘Alternativa Renca’, César Améstica, más que estar conectados desde afuera, los líderes sociales responden desde la necesidad propia de los vecinos y la interpretan fielmente, ya que tienen pertenencia directa. La conexión – acota Améstica – se produce de una forma muy simple, se trabaja en tres ejes: la autogestión de desafíos, relación con instituciones públicas y resolución de las necesidades desde las propias bases sociales. “Vengo desde ahí mismo, vivo hace 36 años y no me voy a ir de la comuna de Renca. La única manera de solucionar nuestros problemas es conectarse con la comunidad, pero hay que entregar un grado de autonomía para poder solucionar nuestros propios problemas”.

En caso de Valeria Bustos, presidenta del Comité de Vivienda ‘por un Santiago multicolor’, dijo que su agrupación nació desde un barrio céntrico donde floreció repentinamente la discriminación hacia personas de escasos recursos como sinónimo de delincuencia, tráfico de drogas e inmigrantes, y como estigmatización hacia “el pueblo pobre” que lucha por su casa propia. Sin embargo, diversas autoridades y urbanistas apoyaron la moción de construir viviendas sociales en el lugar. “Lo que nos mueve es ver la vivienda como un derecho. Nuestro orgullo es ser poblador en una comuna que no se conoce, los barrios de Santiago están invisibles”.

La secretaria de la Junta de Vecinos ‘El Progreso’ de Santiago Centro y activista ‘trans’, Pilar Miranda, fue enfática en señalar que la conectividad con los vecinos se concretiza a través de problemáticas sociales comunes en medio de la diversidad, ya que es un espacio democrático, inclusivo, donde se pueden conocer entre ellos y ellas en forma cotidiana. “Lo principal es trabajar en comunidad con distintas realidades, yo creo que el desafío es trabajar en conjunto y saber convivir con distintos seres humanos” – dijo.

Por su parte, Vladimir Huichacura, presidente de la zona ‘Matta Sur’, comentó que la conexión se dio en primer lugar a través de la creación de una identidad barrial, bajo el objetivo de mejorar la calidad de vida en una zona típica y en una ciudad donde la planificación urbana no existe. En este aspecto, el dirigente dijo: “mi bandera de lucha es no permitir que ingresen las inmobiliarias y cómo se logra unir a los vecinos, lo primero fue recuperar las confianzas con el vecino, destruir la desconfianza es romper esa barrera. Las necesidades te unen. Lo que buscamos es luchar por recuperar la vida de barrio, y si las necesidades son comunes, así logramos comunicarnos”.

En la segunda ronda de intervenciones, cada invitado propuso cómo mejorar esta conectividad para que sea efectivamente participativa. Para Améstica, “lo importante es reconstruir el tejido social y el intento de ir más allá con la participación”. Más adelante, recalcó que las formas de acción social pueden ser de forma asistida, consultiva o vinculante, y para ello fue necesario restituir las confianzas y la entrega de herramientas para solucionar el problema, “necesitamos dirigentes con conocimientos y vecinos comprometidos”.

Para Valeria Bustos, las organizaciones sociales son dispersas y cuesta ordenarlas, pero esta activista social ha logrado compartir la forma de trabajo con su comunidad e indicó que “la disciplina es fundamental, logramos establecer normas disciplinarias, nuestro objetivo es tener una vivienda, es nuestro derecho, y esto es un esfuerzo colectivo”.

Para Pilar Miranda, lo fundamental es “conocerse y reconocerse”, ya que según esta vocera todos viven los mismos desafíos. La junta de vecinos es un espacio democrático, recalcó, y su organización no posee fines de lucro y es allí donde los vecinos ven una cercanía permanente con las agrupaciones. La junta de vecinos es un espacio reflexivo y autocrítico donde se adquiere un compromiso de ser agentes de cambio, concluyó.

Finalmente, Huichacura cree las necesidades comunes de un barrio son un motivo suficiente para que los vecinos se conecten entre ellos. El objetivo es luchar por la calidad de vida de los barrios. De este modo, se debe comunicar que existen necesidades comunes, y donde “la dictadura nos dejó un ser desconfiado, hay que romper ese hielo”, agregó.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 16 de noviembre.