Vladimir Huichacura (presidente del Comité): El Barrio Matta Sur se niega a morir


Hace 9 años que los vecinos del Barrio Matta Sur comenzaron a trabajar para que el patrimonio arquitectónico, cultural e histórico de su sector fuera reconocido por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), mediante la declaración de “Zona Típica”, incluida en la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales. El recién pasado 28 de diciembre obtuvo tan ansiada declaratoria. Citoyens 102.5 FM conversó con su presidente Vladimir Huichacura, quien habló del barrio y el patrimonio urbano de la ciudad de Santiago.

El Barrio Matta está ubicado entre Avenida Vicuña Mackenna por el Oriente, Avenida 10 de Julio por el Norte, Avenida Norte-Sur por el poniente y el canal Zanjón de la Aguada por el Sur. Esta localidad es un sector con mucha historia, ya en el siglo XIX se fundan los primeros barrios obreros y la industrialización hace que se conformen viviendas con características especiales, el patrimonio cuenta con fachadas continuas de un piso. “Nuestra comunidad en el Sur de Santiago nace al alero del Matadero Franklin, poblaciones obreras a las que también se une el Barrio Huemul. Esta fue una de las poblaciones planificadas, además de la Pedro Lagos, Arauco, etc.”, según comentó Huichacura.

Además, el presidente del Comité afirmó que “a mediados de siglo llegó mucho inmigrante a compartir esa pobreza y se formó esa identidad por el territorio y lo hemos resguardado y protegido. El ser declarado por el gobierno comunal como zona típica significa más protección, tenemos una identificación con el territorio que hemos protegido con inmuebles históricos. El ser declarado implica un resguardo, es menos intervención de la modernidad. Y en una segunda etapa, la protección se ha realizado a través de los planos reguladores con la Ley 17. 278, que lo indica como zona típica en el territorio, de carácter nacional, que le da una calidad de monumento por lo pintoresco”.

La historia cuenta que en 1828, la actual Avenida Matta se llamaba la “Cañada de los Monos”, que sirvió como feria semanal de animales, una zona catalogada como pedregal inútil, y que se le miraba de forma muy déspota, pero con el tiempo se fue construyendo una identidad local. Las industrias que se instalaron en sus alrededores querían que sus trabajadores estuvieran cerca y así generar un asentamiento de servicios, de este modo llega el pequeño comerciante.

Ser declarado como Zona Típica no sólo significa que se resguarda el patrimonio arquitectónico del barrio, sino también la cultura de los habitantes de él. Así se conformaron Comités de Vivienda para luchar por la gente que vive en su territorio y que debe seguir en ese territorio. “Es un derecho de vivir en la ciudad, no porque seamos pobres nos deben alejar de nuestro entorno, donde llevamos, 30, 40, 50 años, no podemos irnos a la periferia, es un derecho quedarnos en este barrio, es por ello que se formó el comité de vivienda, para que las autoridades planifiquen para este tipo de personas. Nos parece fundamental que haya una política clara de mantener a los vecinos en sus lugares de origen generándose así crecimiento y desarrollo”, afirmó Huichacura.

El dirigente vecinal recuerda que en el periodo del alcalde Jaime Ravinet “se intentó reubicarnos en la zona, pero los departamentos eran muy caros y pequeños. Una familia de clase media son de tres integrantes mínimo y los departamentos eran muy pequeños, estábamos hacinados”. En esa época lo que se busca es vivir en comunidad, reformar este sector “los vecinos que no tienen casa propia, debían exigir quedarse en su entorno. Esto llevaría a la reflexión a las autoridades para que aplicaran tipos de subsidios que le permitieran a los pobres quedarse en su territorio”.

La modernidad ha provocado que el vivir en comunidad se pierda, y en el caso de los pequeños emprendimientos en los barrios es necesario que se hagan en conformidad con los comités para que puedan ser exitosos, “no puedo hacer revitalización sin los vecinos del territorio, estos deben apoyar al emprendimiento, sin perjuicio del barrio”, según lo explica el dirigente vecinal.

En el caso de la cultura barrial, hay que devolver el Teatro América al desarrollo cultural de los vecinos, “no debemos caminar a otra comuna de más nivel para obtenerlos. Iniciaremos la campaña para que el Estado recupere ese lugar histórico, con educación y difusión”.

El Barrio Matta Sur todavía cuenta con negocios pequeños donde los vecinos se conocen, tienen ferias en las cuales sus habitantes se abastecen en su territorio y casi no van a los supermercados. Los vecinos hacen un llamado a las instituciones como Sercotec a través del “capital semilla” para que apoyen estos emprendimientos “para que este pequeño emporio siga prestando el servicio de siempre y esa forma de vida también sea parte del patrimonio”.

Vladimir Huichacura hace un invitación a la “Feria de Oficios”. Un ejemplo de esta actividad es aquellos vecinos que hacen mermeladas caseras, jardines hidropónicos, talleres, juegos para niños. “Es para los vecinos y con los vecinos. Eso permite que no muera el barrio”.

Para el Comité Barrio Matta Sur cuenta que son muchas las organizaciones que participen de las actividades culturales, “luchamos y logramos mantener un asilo “Hermanitas de los pobres, fuimos patrocinadores de que se mantuviera el “San Remo”, la picá más importante de Chile.

Pero existen ejemplos de conservación como el Café “Hasta que te encontré”, una experiencia de jóvenes, que reciclaron una casa y crearon este café, un museo escenográfico de antaño donde se pueden encontrar con el pasado y acompañado del café, relató Huichacura.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 26 de febrero.

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