Vivienda Social y Barrios Obreros en Chile: una historia patrimonial repetida mil veces


Citoyens 102.5 FM conversó con el abogado y experto en urbanismo, Nolberto Salinas, sobre aquella historia de los barrios obreros y la vivienda social en Chile, en el marco del pasado ‘Día Nacional del Patrimonio Cultural’. Al respecto, Salinas hizo hincapié que en estas fechas lo que más se visita son las viejas casonas y palacios que se construyeron producto de la riqueza minera de la plata, el salitre y el carbón, y, sostiene irónicamente, que “es posible que en 100 años más lo que las autoridades inviten a conocer sea la casa de Horst Paulmann, pero hay otro patrimonio cultural que está relacionado con la forma en que se fue construyendo la ciudad, las poblaciones, los barrios, por parte de los sectores medios y las capas populares.”

Contando algo de la historia de la ciudad, Salinas señaló que hacia fines del siglo XIX, especialmente después de la Guerra del Pacífico, la élite chilena cayó en la locura de construir palacios, de invertir en ferrocarriles para movilizar la riqueza minera y este cambio urbano provocó una primera gran ola de migraciones hacia Santiago.

Curiosamente, dijo el abogado en derecho urbanístico, los mismos problemas que vemos hoy, el hacinamiento, las malas condiciones de higiene que están viviendo los migrantes extranjeros, son los mismos que sufrieron aquellos que venían del campo a la ciudad hace 100 o 120 años atrás, en una ciudad que no fue capaz de acogerlos y cuando lo hizo, los hacinó en viejas construcciones de abobe y paja, en los llamados “cuartos redondos” y por último en los conventillos.

Sobre el origen de estos sectores populares de la ciudad, Salinas recordó que, si bien la iglesia jugó un rol de beneficencia, hacia fines del siglo XIX, durante la mayor parte de esa centuria, la población que vivía en la periferia urbana lo hacía en condiciones de absoluta de marginalidad y “falta de higiene”, lo que sumado a la pobreza generaba una enorme cantidad de enfermedades.

Ciertamente, explicó el experto, ese fue el efecto político de la encíclica Rerum Novarum, la que movilizó a los católicos en la solidaridad y la caridad con los más pobres. Esta reacción ayudaría, en la práctica a construir muchos barrios en Santiago que todavía están en pie, tales como: el Barrio Franklin, la calle Pedro Lagos, la Población Huemul y la calle Víctor Manuel, entre otros sectores populares. Más adelante se construirían otros barrios como la Población Yarur y la Población Machasa sin la participación del Estado, como iniciativas particulares motivadas por la religión o por criterios económicos, en el caso de aquellas poblaciones cercanas a las empresas.

Para graficar la lenta y muchas veces tardía acción del Estado en estos asuntos, Salinas relató que la ‘Ley de Habitaciones Obreras’ estuvo seis años en discusión en el parlamento, entre los años 1900 y 1906 en que fue promulgada.

El abogado Nolberto Salinas sostiene que el carácter patrimonial de estas antiguas poblaciones obreras, construidas por la beneficencia católica y las empresas que querían tener a sus trabajadores en las cercanías de sus instalaciones industriales, está dada por esta historia llena de detalles y muy poco conocida por el público general, lo que las hace lugares dignos de ser conocidas y promovidas como parte del patrimonio cultural de la ciudad y del país.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 12 de enero

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