TEATRO: “El Cañaveral” un barco que naufraga a la deriva como el Chile actual

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“Usted ha cruzado el Golfo de Penas, montañas de mar, ¿ha visto gente morir?, he visto muchas vidas naufragar”. José Luis Cáceres, actor y director, conversó con Citoyens sobre su recién estrenada obra “El Cañaveral” en el Teatro Camilo Henríquez.

Es un barco que navega por el Golfo de Penas, uno de los mares más bravos de Chile, el cual cuenta la historia de un buque que representa a un país a la deriva, que no tiene destino, participan en ella cinco personajes que se entrecruzan con la muerte, el horror de la devastación que ha provocado este sistema neoliberal. “La obra se pone en una visualidad poética, trata de poner en escena la representación de esta ciudad, de éste país, de ésta sociedad enferma. Sobre todo el daño que nos hacemos en este tejido social”, afirmó Cáceres.

Esta obra bucea en esta crisis nacional, en la destrucción de todo es lo que necesitamos para hacer cambios, según el dramaturgo “la crisis se presenta como una posibilidad de ir resolviendo las problemáticas que nuestros gobernantes no son capaces de resolver, porque viven en una realidad inexistente”.

El barco es la representación del sistema, es el símbolo del neoliberalismo, porque el capitán es el anarquista y el joven matrimonio representa a una pareja que se integra al viaje en este barco, son aristócratas, son quienes develan los vicios de las relaciones humanas. ”La historia es una tragedia contemporánea, en la cual Enrique, el esposo, se embarca en esta nave con el claro objetivo de matar a su mujer, hace una tranza con el capitán, porque si no logra borrarla de su memoria debe hacerla desparecer”, es lo que comenta Cáceres como parte del argumento central de su obra.

Al ser preguntado sobre el personaje del niño en la obra y que es lo que representa, él nos cuenta que el niño es un símbolo de escape, nos muestra todo lo que se está haciendo mal, él representa alguien que quiere aprender lo que es la vida desde la vida misma, como un autoaprendizaje. En tanto, el buzo es un personaje político, no sabe lo que está haciendo y busca a su padre perdido en el mar. Se puede asemejar a la búsqueda de un detenido desaparecido, pero el director nos deja en claro que: “La relación del pasado trágico debe darse una vuelta, nuestra tarea como nueva generación es hacernos cargo de la memoria, pero hacer una construcción hacia delante, dar vuelta un poco esa mirada”.

El autor y director plantea que “El Cañaveral” es una tragedia contemporánea, no es para nada esperanzadora, ya que finalmente termina develando la crisis de la psiquis, en un hibrido que finalmente da cuenta de que el hombre no mata a su señora, pero que se trata de suicidar y es rescatado por el buzo, la mujer toma el partido final y es ella quien se deshace de él.

Su propio director invita a ver la obra porque tiene un muy buen elenco, con Luis Dubó, Renata Casale, Sebastián Rivera, Diego Salvo y Benjamín Rivas y un equipo de técnicos que hacen del montaje una excelente puesta en escena. Esta hecha para el ciudadano con ansias de libertad, apto para todo público. Una obra muy poética, bella, obra familiar, todos los experimentos estéticos están en función de la imagen visual, muy bello desplante escénico, sonoro, musical. Asegura que la obra que dará mucho que hablar, es un muy buen puntapié para fortalecer el desarrollo de una compañía como “Teatro de la Luz”.

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