Sociólogo Ojeda: celebraciones de ‘años nuevos’ ocurren en fechas y modos diversos según las culturas del mundo


No todo el mundo celebra el 1° de enero, pero todos celebramos la llegada del nuevo año. Sobre los distintos modos en que se celebra la llegada de un cambio de folio en distintas partes del mundo y culturas, investigó el sociólogo y periodista Luciano Ojeda en la sección “Lo que el Mapocho se llevó”, del programa de radio U.Chile, ‘Citoyens: Pecados y Virtudes de la Ciudad’.

En nuestra cultura tenemos una visión parcial de nuestra propias tradiciones y prácticas sociales por lo que tendemos a pensar que es todo el planeta se celebra el 1° de enero como comienzo de un nuevo año, sin embargo, es solo en aquellos países y culturas que pertenecen a la tradición judeo cristiana que el primer día de enero es el comienzo de un nuevo año.

El primer ejemplo es el del ‘Año Nuevo Chino’, que en el calendario lunar de esa cultura milenaria no tiene relación con nuestro repertorio solar y se celebra durante la segunda luna nueva después del solsticio de invierno en el hemisferio norte, y que se conmemora en una fecha variable entre el 21 de enero y el 18 de febrero.

El calendario gregoriano que nos rige en la actualidad tiene su origen en Europa y es utilizado de manera oficial en casi todo el mundo, incluso en China desde 1912. El Papa Gregorio XIII en 1582 modificó el calendario juliano, impuesto por el emperador romano Julio César. El Papa – y con él la Iglesia Católica – necesitaban ajustar el desfase de la observación del movimiento terrestre con el calendario litúrgico y civil. Cuando se produjo dicho cambio en el almanaque ocurrió con un intervalo de 10 días.

A fin de cuentas, señaló Ojeda, se trató de un cambio de estación cronológica y de la posición de la Tierra respecto del Sol, ya que en estas fechas estamos en el período en que nuestro hemisferio está más cerca del sol y se inicia el verano.

En el caso de los pueblos originarios, especialmente en la tradición mapuche, el “We tripantu” se conmemora con la llegada del invierno, entre el 21 y el 24 de junio, cuando se produce el día más corto del año. Esta fecha corresponde al comienzo de los días cada vez más largos hasta el solsticio de verano y el renacer de la naturaleza tras el invierno al que se está entrando.

Los aimaras, en los Andes centrales celebran con el solsticio de invierno, el 21 de junio, el ‘Inti Raymi’ como inicio de un nuevo ciclo de la vida, “se trata de una celebración de cierre de ciclo, pero al mismo tiempo de apertura del siguiente, por lo tanto casi todas  las culturas tienen estos ritos de dejar lo malo lo que pasó, abandonar las penurias y predisponerse al año que se inicia”, dijo el Ojeda.

Y en el imperio Inca celebraba el ‘Qhapaq Raymi’ en diciembre, con la fiesta religiosa prehispánica en honor al Sol en la que se realizaban sacrificios de animales, se bebía chicha, se mascaba coca y se bailaba. En este caso es el mes de diciembre el que corresponde al primer mes del calendario inca.

En el mundo entero las fechas de inicio del ‘Año Nuevo’ varían según la historia, las creencias y las tradiciones de cada uno de los pueblos y culturas. Ya sea durante el solsticio o durante los cambios lunares, no todo el mundo celebra el 1° de enero, pero todos festejamos la llegada de un nuevo año que permite deshacerse de lo peor del año que termina y predisponerse a que lo mejor está por venir.

Volver a escuchar la entrevista: viernes 29 de diciembre.

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