Sociólogo Luciano Ojeda: “Las vacaciones son fiestas largas”

Hoy 20:00 hrs "En lo que el Mapocho se llevó" conversaremos con Luciano Ojeda Sociólogo sobre Cómo fueron las vacaciones en los viejos tiempos ?  Escúchanos en 102.5 FM o www.citoyens.cl

Cómo veraneaban nuestros abuelos?
Nuestro panelista estable, el sociólogo Luciano Ojeda comienza su relato con el tren como la herramienta que revoluciona la industria minera durante el siglo XIX, pero que también se transforma posteriormente en un medio de transporte ciudadano que conecta las ciudades capitales con los balnearios, entre los cuales destacan lugares como Cartagena, Cachagua, Viña del Mar, Valparaíso, Zapallar y Pichilemu.

Pero fue a partir de la conquista social de los trabajadores, recién en 1931, que consiguen por derecho ganado las vacaciones pagadas. Sin embargo, para la práctica de las vacaciones o de arrancar del calor citadino, la aristocracia usa diversos medios para disfrutar desde 1890, y es recién en los años 60 que las vacaciones se popularizan a través de del territorio nacional, mayoritariamente en trenes que tenían hasta tres clases de vagones para los pasajeros de diversas realidades económicas.

Nuestro sociólogo invitado señala que Cartagena era un balneario visto como un espacio de veraneo de la aristocracia, primeramente, y que derivó hacia los sectores populares durante mediados del siglo XX. Durante una primera etapa, producto de mejores medios económicos, la burguesía podía permanecer periodos de tiempo mayor que el de los obreros y luego de las conquistas sindicales se popularizó el periodo vacacional hasta nuestros días, en balnearios como Cartagena.

Viajes cercanos al campo
Aunque nos parezca extraño, lugares como San Bernardo, Colina y Peñalolén fueron los primeros espacios rurales para descansar, muy cercanos a una ciudad de 300 mil habitantes durante el siglo XIX. Familias completas iban a vacacionar a sus casas quintas y parcelas – los más pudientes – en medios propios y, por otro lado, hacia esteros y riachuelos cercanos a la capital para los más populares, recuerda Ojeda.

También las termas y las playas fueron consideradas durante muchos decenios como un lugar sanitariamente deseable con fines más medicinales más que recreativos. Se llegó a pensar que tenían cualidades curativas y de terapia mental, como los baños de Colina por ejemplo, y la sal de mar, dice Ojeda.

La industria del Turismo
Un fenómeno bastante reciente son los viajes al extranjero, regularmente en avión, no es más allá de 25 años que sucede esta particular forma de vacacionar, Luciano Ojeda recuerda que hasta 1870, Iquique era un territorio de Bolivia y Arica era de Perú. Pero, incluso todavía, viajar al extranjero tiene un costo alto que sólo se logra costear – por las clases medias principalmente – por medio del crédito y el endeudamiento con financieras.

Es recién a partir del protagonismo del Estado desarrollista de los años 50 y 60 que los trabajadores pueden tener acceso a vacacionar legalmente, a través de la cadena hotelera estatal Honsa, a la que se podía acceder de forma más económica. Sin embargo, el acento turístico se formó en los turistas extranjeros, especialmente hacia el Sur de Chile, se calcula que casi un millón 400 mil extranjeros llegan hoy al país, dada su estabilidad económica y política. Un ejemplo concreto es el caso de los brasileños, cuenta Ojeda, dado la geografía de los cariocas que no posee montañas y volcanes, por ello su interés, también, por las zonas nevadas y los hielos patagónicos.

Una de las curiosidades de nuestros abuelos eran las vestimentas que usaban para veranear, hacia los años 30 eran sólo los hombres los que lucían trajes de baños y las mujeres mucho después, así es el caso de féminas que se pusieron bikinis recién en los años 60 y se bañaban en lugares separados de los hombres. Según Luciano Ojeda, nadar y practicar deportes náuticos también resulta muy reciente, producto de la internacionalización, especialmente aquellos como el surf, kayak y los clubes de yates para las clases pudientes.

Imágenes nostálgicas de los veraneos
Las fotografías nos hace ponernos nostálgicos y recordamos los veraneos, Ojeda dice que miramos los recuerdos desde el presente sobre aquello que ya no está, a través de imágenes que nos recuerdan una constitución emocional del pasado. “Está puesto lejos pero se nos hace cercano”, agrega.

Los campamentos de veranos scouts, que recuerda nuestro invitado, son hitos que marcan el tiempo en nuestra retina emocional. Los “pololeos de verano”, las fiestas en discoteques playeras, caminatas por las plazas y amigos de aventuras veraniegas que se anhelaban volver a vivir cada verano. El aire limpio, exponer el cuerpo al Sol, probar otras comidas y cambiar de ambiente son el motivo principal de nuestras vacaciones, dice Luciano Ojeda.

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