Rosario Carvajal: En el Barrio Yungay sacamos el Patrimonio a la calle

barrio yungay
Ubicado en la zona poniente de la comuna de Santiago, el Barrio Yungay tiene una data de 1839, y que bajo el mandato del Presidente José Joaquín Prieto, ubicó entre las calles Matucana, Alameda, San Pablo y Avenida Brasil (ex Callejón de Negrete) este espacio patrimonial, emplazando en la Plaza del Roto Chileno su hito urbano fundacional. Aunque es esencialmente residencial, no está ajeno a las problemáticas de delincuencia, drogas y alcoholismo que viven los distintos barrios de Santiago.

Por ello, junto a Rosario Carvajal, Presidenta Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales y Pepe Osorio, Presidente Junta de Vecinos Nº 7 Barrio Yungay, recorrimos la historia humana y residencial de esta zona de la ciudad y donde se lucha tenazmente por mantener la calidad de vida de sus vecinos. Este barrio posee restaurants, colegios, servicios, consultorios y vecinos bien organizados a través de distintas organizaciones comunitarias. Rosario Carvajal, explica qué significa que un barrio sea considerado patrimonial “el concepto de vecino como un sujeto social, pero también un sujeto político, que hace política en la ciudad en ese sentido y que liga el concepto de barrio-vecino al patrimonio”, dijo.

Más adelante agregó que “sacamos el patrimonio a la calle, patrimonio que hace 10 años, hace 20 años, era una discusión de especialistas, algunos urbanistas, arquitectos, del Consejo de Monumentos, pero que hoy nosotros lo sacamos a la calle literalmente, hemos marchado por el patrimonio y está en boca de todos, de la dueña de casa, de vecinos que no necesariamente por sus profesiones se vinculan a este tema y eso es un barrio patrimonial, es un barrio con historia, un barrio con memoria que tiene tejido social, que tiene identidades”, aclaró Rosario Carvajal.

En relación a otros barrios de Santiago, la presidenta de barrios y zonas patrimoniales expresó que Yungay es una comunidad muy activa, con una capacidad de organización que la hace parte de su patrimonio, un estilo de vida que ha sido fundamental a la hora de la defensa barrial, “hoy han un sinfín de iniciativas que apuestan por la co-gestión social, es decir, que la comunidad también puede administrar y gestionar junto con el Estado, con las autoridades, este patrimonio, y en esto Yungay ha sido referente para otras comunidades”, señaló Carvajal.

La responsabilidad social del vecino tiene un valor en este patrimonio barrial y es un núcleo vital para la existencia de las organizaciones sociales, las que ya en un número de 50 representan a cerca de 60 mil personas, y donde también se articulan 7 juntas de vecinos, aunque 6 de ellas no participan activamente en el barrio, con dirigentes que llevan casi 30 años en los cargos, un mal legado de la dictadura y de algunos alcaldes de turno, dice Osorio. Un ejemplo claro de estas malas representaciones ciudadanas fue que hace años, frente al anuncio de poner torres en altura, casi la totalidad de esas organizaciones vecinales no hizo nada por impedirlo.

La protección patrimonial incluida en la Ley de Monumentos Nacionales, que data de 1925, no impide el arreglo de las propiedades y sus respectivas fachadas como piensan muchas personas desinformadas, eso si tiene jerarquías y valores patrimoniales tales como hacia el Palacio de La Moneda o el ex Congreso Nacional, pero que en el caso de barrios obreros no se aplica la misma norma o el mismo criterio arquitectónico y donde coexiste un espacio urbano muy diverso, agrega Rosario.

El valor del suelo o especulación inmobiliaria ha provocado incendios muy curiosos en puntos claves del barrio, como casas esquinas en la calle Compañía, y que dan pauta para pensar que existe un cierto interés comercial, dada su cercanía con el centro de Santiago. Lo anterior, sucede cada vez que se acerca la fecha de declaratoria de protección patrimonial de un inmueble, acota Rosario Carvajal.

Respecto de la convivencia con inmigrantes, Rosario dice que los chilenos son muy clasistas ya que cuando son europeos los que llegan a un barrio no hay mayores inconvenientes, sin embargo, con personas de piel morena o “cholas” se comportan de un modo racista. Un ejemplo claro se puede apreciar en la “Fiesta del Roto Chileno”, que data de 1849, y que se inició como una celebración chovinista pero que hoy se materializa en una celebración de integración con peruanos y otros extranjeros del barrio, eso ha recuperado los lazos comunitarios, relata la dirigente social.

En la comuna de Lota se realizó el “V Congreso Nacional de Barrios y Zonas Patrimoniales”, con casi 500 delegados de organizaciones de todo el país, y que luchan por mejorar la calidad de convivencia de sus comunidades y que frente a daños medioambientales, inversiones sin conciencia urbana o megaconstrucciones comerciales, provocan la paulatina muerte de la experiencia y memoria cultural de un barrio.

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