Ojeda, Duarte y Fuentes: Política, Guerras, Chimbas y Cuecas en Fiestas Patrias


En un programa especial dedicado a las celebraciones históricas de la Patria y el protagonismo de la cueca en el escenario de los últimos dos siglos, conversamos con el sociólogo Luciano Ojeda, el payador y folclorista Luciano Fuentes y la percusionista del conjunto “Las Capitalinas” y “Doña Eleonor”, Valeska Duarte, para conocer cómo se ha celebrado y cómo se sigue celebrando el cumpleaños de la independencia.

En fondas, chinganas y ramadas ubicadas en la Chimba (al otro lado del río Mapocho), desde 1811, parte la historia de celebraciones populares – donde también acudían clandestinamente caballeros aristócratas – y que posteriormente, dichos lugares dejarán de ser permanentes y sólo funcionarán para septiembre como hoy los conocemos.

Sobre fechas y celebraciones, Luciano Ojeda, aclara que el 18 de septiembre – que hoy conocemos como hito independentista – obedece a la conformación de la Primera Junta de Gobierno, que origina una guerra y que marca la frontera entre la Patria Vieja y la Patria Nueva. Sin embargo, el 5 abril de 1818, en los campos de Maipú, corresponde a una verdadera data libertaria junto con el 12 de febrero de 1818, donde Bernardo O´Higgins anuncia el acta de independencia, en la ciudad de Concepción.

Una de las primeras celebraciones oficiales en Fiestas Patrias se realiza durante el gobierno J. J. Prieto, bajo las instrucciones del ministro Diego Portales. Las paradas militares obedecen – y no como piensa la mayoría sobre mostrar un poderío militar chovinista ante la ciudadanía – a “una manifestación política de control del Presidente de la República sobre las Fuerzas Armadas, no es casualidad que uno de los gestos más cruciales de la parada militar es el momento en que el jefe de las fuerzas (militares) le pide permiso al Presidente de la República para realizar el desfile”, aclaró Luciano Ojeda.

En medio de la conversación, irrumpió el folclorista Luciano Fuentes con la paya: /Si me viene a la memoria/Si me viene a la memoria/más que a estos héroes grandes/en esta tierra en Los Andes a los rotos de la historia/anónimos que en la gloria quedaron y que yo quiero/más que hidalgos caballeros son la realidad yo noto/quiero brindar por los rotos nuestros criollos caballeros/

El 17 de septiembre de 1989 fue declarado el “Día Nacional de la Cueca”, sin embargo entre las variadas formas de bailar la danza nacional, Valeska Duarte dijo que “la diferencia son los contextos, la historia que cuenta la cueca, bueno, nosotros todos sabemos que la cueca tiene 48 compases y la cueca larga tiene 52, y todo lo que cuenta la cueca urbana esa es la diferencia, todos lo cantores la cantan con la misma pasión, todos la cantan con el mismo ahínco, entonces, el tema es – la diferencia – es el contexto de que es lo que se cuenta en esta cueca”.

Frente al prejuicio de cómo bailar la cueca, la joven baterista dijo que “hoy día Las Capitalinas y todos los cuequeros del siglo XXI – opinamos todo lo contrario – creemos que todo el mundo puede cantar cueca, creemos que todo el mundo la puede bailar como la sienta porque la cueca en sí siempre es tan estructurada que limita a toda la gente, entonces hoy día invitamos a toda la gente que la baile y la cante como quiera”.

En este mismo sentido, el payador Fuentes dice que más allá de las diferencias sobre la cueca, se pregunta “por qué esta fiesta, esta fiesta que es la cueca, que es poesía, es canto y es danza, cierto, – son tantas cosas juntas – es una carpa de alegría que reúne a la gente (…) y creo que nosotros en Chile tenemos como un problema crítico de identidad y quizás en ese buscarnos, gente como nosotros – de otras generaciones – fuimos encontrando en un estilo de cueca que pasó hace más allá de 50 años, una fuente de identidad”, dijo el folclorista.

Para desmitificar la música extranjera en fondas y ramadas, con la llegada de la electricidad en el siglo XIX, los tocadiscos y hoy los DJs, fueron reemplazando a las cantoras y grupos folclóricos por ritmos populares como boleros, cumbias y otros ritmos tropicales. Pero también, a partir de los años 90 ingresan a los grupos de jóvenes músicos, instrumentos como el bajo y la guitarra eléctrica y la batería, además del rol protagónico de la mujer en los conjuntos artísticos, comentaron nuestros invitados.

En el mundo rural, señala Luciano Fuentes, hasta el siglo XIX, la guitarra y el arpa eran para la interpretación de la mujer y el guitarrón era para los hombres, por ello el repertorio estaba en manos de las féminas, a diferencia de la ciudad donde se mantuvo el “canto por mano” o “canto a la rueda” en el género masculino.

La fiesta es una interrupción del tiempo normal que requiere de baile, música, comida y alcohol, incluido los infaltables “endieciochados”, para pasar de largo en estas celebraciones. El sociólogo Ojeda acota que la fiesta es “desconectarse del mundo, desconectarse del trabajo regular, desconectarse de la temporalidad laboral”.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 16 de septiembre.

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