Las Condes y Vitacura se debaten entre la construcción de viviendas sociales o parques


En las últimas semanas se generó una controversia entre los alcaldes de las comunas de Las Condes, Joaquín Lavín y de Vitacura, Raúl Torrealba, por la instalación de viviendas sociales en un terreno de propiedad municipal de primero de éstos. La controversia surgió debido a que el edil de Vitacura realizó una modificación a la normativa sobre el cambio de suelo para que no se edificaran residencias a cambio de la instalación de un parque.

Para entender más sobre esta problemática urbana, Citoyens 102.5 FM, conversó con el investigador del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), arquitecto y académico de la Universidad de Chile, Dr. Javier Ruiz Tagle, quien explicó la relación estratégica entre la segregación urbana, viviendas sociales y estigmatización cultural en este conflicto edilicio.

Para Ruiz Tagle, la marginalidad y discriminación que se genera en comunas de clase alta hacia las viviendas sociales es básicamente por la estigmatización de los estratos acomodados y medios hacia sectores vulnerables. “Vitacura es la única comuna de Santiago que no tiene viviendas sociales, se hizo una modificación a la normativa urbana, cambio de uso de suelo a un solo sector y esto es por el pánico social. Los vecinos solicitaron el uso de cambio de suelo porque querían un parque y fue el municipio de Vitacura quien creó el discurso de la comuna verde”, dijo.

Para el experto es importante señalar que, al no visibilizar a los pobres en estas comunas dicho territorio mantiene su circulo de exclusividad social, es decir, al no existir comités de allegados es poco probable que lleguen a vivir más ciudadanos vulnerables a la comuna, y que las generaciones siguientes no postulen a vivir en estos reductos de alto privilegio urbano y por ende, ocupen sus servicios públicos de salud y educación.

El CEDEUS realizó un estudio de marginalidad urbana cuya tesis concluyó sobre el impacto del neoliberalismo en los procesos de individualización como practica disciplinaria y divisoria. Según Ruiz Tagle, se podría relacionar este fenómeno con lo que se están viviendo los habitantes de estas dos comunas de élite.

En este sentido, el pánico social, la estigmatización y el prejuicio cultural es una actitud que no solo está presente en Vitacura sino que en todo el país, sobre todo en aquellos sectores de clase media. “No les gusta que le instalen viviendas sociales al lado. Hay que dejar en claro que el Estado provocó esta división como política estatal y ayudaron mucho los medios de comunicación, que a través de sus programas ingresaron a las poblaciones y encasillaron a sectores vulnerables”, comentó el investigador. La investigación académica reflejó que Santiago ha sido segregada por mucho tiempo, y esto se agudizó en los años 80 por políticas de segregación territorial y específicamente por la erradicación de campamentos del barrio alto hacia la periferia.

Para el CEDEUS, esto fue provocado por políticas masivas de viviendas sociales, además se segregó la educación y la salud pública, lo que provocó tremendas brechas culturales en la entrega de estos servicios. Por ejemplo, los habitantes de bajos ingresos que viven en Las Condes lo hacen con privilegios de una comuna donde se les entrega apoyo en todas estas áreas de bienestar social. A diferencia de otros sectores marginados que están en manos de municipios que no cuentan con los recursos necesarios para satisfacer dichas necesidades.

“El efecto del neoliberalismo en el individualismo tiene que ver como lo vemos más allá de lo económico, se debe considerar que el individuo pasa a ser el centro de muchas cosas. El Estado empieza a manejar la pobreza en la entrega de políticas públicas, hace diferencias entre el más pobres de los pobres. Hemos investigados en barrios del sur de Santiago donde pareciera haber un abandono completamente del Estado”, señaló.

En esta misma temática, a pesar de que existen programas estatales de apoyo, el problema radica en la ineficiencia de la operatividad. Hay 700 mil chilenos que están en esta situación de abandono, fenómeno que no es explícito, sino más bien negligente, lo que ha derivado en una desinversión en muchas áreas sociales – explicó.

Por último, para el arquitecto de la casa de Bello señaló que el acuerdo entre ambos alcaldes dejó en claro que sólo 220 familias podrán habitar las 66 viviendas sociales en el sector, ya que en el resto del territorio se construirá un parque comunal.

Más informaciones en: www.cedus.cl

Vuelva escuchar la entrevista: viernes 13 de abril.

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