Fray Andresito: el apóstol de los pobres y de los “guachacas”


Luciano Ojeda
sociólogo y fundador de Cultura Mapocho, conversó con Citoyens 102.5 FM sobre la mítica figura urbana del siglo XIX en Chile, ensalzado y llamado como ‘Fray Andresito’ de los pobres. Citoyens 102.5 FM recordó su historia.

Para muchos es un el apóstol del mundo obrero: Fray Andresito o Andrés García Acosta, reunía a esos esforzados hombres, los educaba, les enseñaba a rezar y practicaba con ellos el ejercicio del Vía Crucis, les entregaba amor y preocupación. “Entregó su vida por hacer de nuestra patria un lugar de hermanos. Su gentileza, su constancia y dedicación a los pobres es reconocida por el pueblo en general”, indicó Ojeda.

Para la organización “Cultura Mapocho” Fray Andresito es un personaje que llega todas las clases sociales, además es un hombre que se ganó el cariño de los necesitados y de todos quienes lo conocían. Era un joven que venía de Islas Canarias y que llega primero a Montevideo donde es nombrado “hermano donado” y posteriormente llega a Chile. Se entregó por los más necesitados, su trabajo era recaudar la limosna, caminar por la ciudad y pedir a los que tenían riquezas dieran más para los pobres. Pese a todo esto, este carismático personaje prontamente adquirió una figura relevante, y sus actos caritativos eran por todos comentados.

“Uno de sus milagros fue con el rico magnate de la época Francisco Ignacio Ossa, propietario de una de las minas más poderosas de Chile en aquellos años. Se comenta que este humilde servidor de los pobres, rehabilitó a este millonario de una grave enfermedad. El rumor popular menciona que Fray Andresito dejo tres días sus sandalias debajo de la cama de su gran amigo convaleciente, y caminó tres días por Santiago descalzo haciendo su trabajo, al cabo de los tres días fue a ver a su amigo, éste estaba en plena vía de recuperación. Sanidad que se concretó y fue observada como un hecho milagroso entre la alta sociedad chilena”, según el sociólogo.

Una de las historias más reconocidas según comentó Ojeda, es la que rodea a la figura de Fray Andresito, relacionada con su sangre. Para ello se debe fijar un contexto en cual se hace conocido este relato, Andresito se enferma y en esa época se realizaba un tratamiento denominado sangría y éste tipo de intervención se le realizó al Fraile y lo más impresionante que hasta ahora esa sangre está en un frasco y en forma líquida todavía, depositada en el Convento de la Recoleta Franciscana.

“Lo central de este fraile es que tuvo una vida de limosnero y portero (1839 y 1853). En esa época Santiago era como la ciudad de Ovalle, no tan grande y eso permitía que todo el mundo se conociera. Fray Andrés en esa ciudad realizaba su labor con mucha pasión y humildad que todo el mundo le reconoce y ese trabajo incesante lo llevó a crear un comedor de pobres. Este lugar hoy en día recibe donaciones para poder seguir con su servicio y todos los 14 de cada mes se realiza una misa para venerarlo. Era reconocido como el Fraile que sana, él decía que dicho don que no era de él y solo intermediaba por Sor Filomena. Y por último su vida es reconocida y venerada por los pobres” y los seguidores del guachaquismo nacional, comentó Luciano Ojeda.

Vuelve a escuchar la entrevista: viernes 5 de junio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *