Dr. en Astrofísica José Maza: “Las Supernovas no estaban muy de moda a comienzos de los ‘80”


Chile es un territorio fantástico para observar las maravillas del Universo. En el Desierto de Atacama están los cielos más prístinos del planeta, que es además un verdadero laboratorio natural. Por ello, grandes observatorios están situados en dicha geografía nortina, transformando poco a poco a nuestro país en una pujante matriz del estudio astronómico. Aquello motivó a Citoyens 102.5 FM, a conversar con el Dr. en astrofísica y astrónomo, José Maza, Premio Nacional de Ciencias 1999, quien explicó las características de la astroingeniería, supernovas, planetas y galaxias del Universo, en el contexto de celebraciones de la astronomía.

Mira tu Cielo! La Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, CONICYT, a través de sus programas Explora y de Astronomía, junto a la Fundación Planetario y la Sociedad Chilena de Astronomía, SOCHIAS, instauraron el “Día de la Astronomía”.

Las ‘Supernovas’ gatillaron la atención del Dr. Maza desde hace muchos años y le quitaron el sueño tempranamente mientras desarrollaba su magíster en Canadá, luego de volver a Chile su búsqueda se instaló en un telescopio dejado por los rusos después del golpe de Estado, ubicado en el Cerro El Roble, para investigar la ubicación y estructura de estas estrellas “que aún no estaban muy de moda a comienzos de los ‘80”.

Estas verdaderas explosiones nucleares, donde finalmente mueren estas estrellas, son especies de globos de gas que a altas temperaturas y densidades provocadas por el Sol, transforman el hidrógeno en helio y posibilitan un gran cúmulo de energía en expansión, de este modo explica el Dr. Maza, “el Sol va a contraer su núcleo, lo va a apretar para levantar más la temperatura y se va a expandir en el proceso, va a pasar por lo que se llama una fase gigante roja, una estrella muy grande, y la superficie se le va enfriar un poquito al Sol y ahí va a encender el helio y va a transformar el helio en carbono”, y de este modo sucesivamente completará un ciclo de 10 mil millones de años del astro rey, dijo el astrónomo.

“Todas las estrellas grandes se mueren en una tremenda explosión que es la supernova”, acotó el Dr. en Astrofísica de la Universidad de Chile. Mediante fotografías de cientos de galaxias, con alrededor de 100 mil millones de estrellas en cada una de ellas, y donde en cada constelación muere una supernova cada 20 o 30 años, el equipo de investigadores chilenos durante años capturó imágenes de alrededor de 40 zonas y 4.000 galaxias por mes, para detectar supernovas en ese ciclo de observación.

Desde Kepler, hace 400 años hasta la nube de Magallanes, en febrero de 1987, que no se veía una supernova a simple vista. Ese fenómeno reactivó una nueva búsqueda de los científicos chilenos, con el apoyo de un joven astrónomo, el Dr. Mario Hamuy, Premio Nacional de Ciencias 2015, y de la nueva era digital, comenzaron a observar la ‘supernova 1987-A’. Así nació el proyecto ‘Calán-Tololo’, que sirvió de base para el Nobel de Saul Perlmutter, Brian P. Schmidt, y Adam G. Riess, quienes ratificaron la expansión acelerada del Universo – rompiendo la vieja teoría científica – a través de la observación de supernovas distantes.

Un nuevo paradigma de la ciencia – hoy por hoy – emerge con fuerza en el área de la “astroingeniería”, bajo el contexto-país donde se genera el 40% de la mirada al Universo. El Premio Nacional de Ciencias, en relación con el futuro de esta disciplina, dijo: “mi percepción es muy positiva, creo que Chile necesita urgente invertir en inteligencia, necesitamos hacer cosas, nosotros somo un país subdesarrollado (…) si la gente, los 17 o 18 millones de personas tienen la cabeza llena de humo no podemos llegar más lejos, ahora en la medida en que los jóvenes se eduquen, y estudien robótica, estudien electrónica, y realmente tengamos gente preparada en el país (…) entonces vamos a tener un país mejor”.

Sobre la inversión en materia científica que realiza el Estado, señaló que: “los políticos algún día tienen que entender que si queremos desarrollarnos, tenemos que invertir en ciencia y tecnología diez veces más que lo que estamos invirtiendo, Chile invierte, en una cuestión que es para la risa, realmente ningún país que se esté desarrollando fuerte deja de invertir por encima de un 3%, que es la cuota mínima, y nosotros estamos invirtiendo el 0,38%” del PIB, a diferencia de países como Israel (4,5%), Finlandia (4%), Suecia (3,5%), Estados Unidos (2,5 a 3%) y Brasil (1%)”.

Sobre los fondos que otorga el Estado chileno, el académico de la Universidad de Chile expresó su preocupación por los apoyos a la investigación en astronomía, a pesar de los buenos esfuerzos que se han realizado: “de 44 astrónomos jóvenes y talentosos que postularon a proyectos Fondecyt, nueve se ganaron (…) estoy seguro que en esos 44 proyectos que se presentaron hay por lo menos 20 que son de muy buen nivel (…) Chile tiene que invertir el doble o el triple”.

Al mismo tiempo, surge otra inquietud en el Dr. Maza, expresa que de los 3.000 doctorados invertidos fuera de Chile, muy pocos investigadores tiene por ahora un espacio laboral concreto. En España existe una experiencia denominada “Becas Ramón y Cajal (Programa Estatal de Promoción del Talento y su Empleabilidad en I+D+i), que consiste en que el investigador que vuelve a ese país europeo debe buscar una institución científica donde ejercer, y por 5 años se le otorga un contrato estatal, posteriormente, dicha universidad se debe comprometerse a mantener el sueldo otorgado en el periodo inicial. En el caso chileno, “tenemos talento (…) gastamos millones de dólares en formarlos y ahora simplemente se van a esfumar y se van a quedar en el extranjero”, agregó el astrónomo José Maza.

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