Browne (DesUC): Barómetro de la Felicidad pregunta a chilenos ¿Usted es feliz o se siente feliz?

foto Vladimir y Magda6
Según un estudio realizado sobre la felicidad, resulta bastante complejo medirla ya que se genera desde un estado subjetivo, cada persona tiene una percepción distinta de la felicidad. Para saber más sobre dicho estudio social en Chile, Citoyens 102.5 FM, conversó con Magdalena Browne, socióloga y directora del Departamento de Estudios Sociales, DesUC; y con el dirigente social Vladimir Huichacura, del Barrio Matta Sur, uno de los sectores más antiguos de la capital.

Según el “Barómetro de la Felicidad”, el concepto de bienestar es muy subjetivo, “los estudios de calidad de vida se quedaban cortos en esta área de la subjetividad de las personas. Es difícil, la felicidad se mide por la subjetividad y se complementa con estudios cualitativos.  Además, tiene distintas definiciones, las que se unen con emociones y estados, y la otra mirada con el balance de toda su vida, lo bueno y lo malo”, según explicó la socióloga.

La especialista cuenta que la muestra arrojó cierta percepción de las personas sobre la felicidad, ya que según los encuestados, existen ciertos momentos de felicidad, “no sé si soy feliz, pero tengo momentos de felicidad ya que he logrado cosas”, es la frase más repetida por los entrevistados los que asocian felicidad con el logro de poseer algo.

El estudio social fue aplicado a un universo de 2.267 personas entre 18 y 30 años, en ciudades urbanas. La variable que más se repetía en el estudio tenía relación con las diferencias socioeconómicas y la falta de tiempo libre, como uno de los problemas que refleja a la sociedad contemporánea y que impide finalmente ser feliz. “El tema del tiempo libre es distinto en mujeres, ellas piensan que no deben tener tiempo libre, es por ello que se asocia a otro y no a uno mismo”, explicó la profesional de DesUC.

El equipo encargado del estudio concluye que el hecho de estar con el otro implica un apoyo de recursos sociales tales como, quién cuida a los adultos mayores o niños, asociado directamente al bienestar subjetivo, las cooperaciones recíprocas, y donde las personas suelen afirmar ‘me saqué la mugre por los otros’.

Esta investigación, en uno de sus capítulos quiso saber si en los barrios se vive este bienestar subjetivo, o si la felicidad se visualiza o se vive en sus calles. Para ello, el dirigente social Vladimir Huichacura, trabaja en uno de los sectores de Santiago más antiguos y donde la comunidad se une para una mejor calidad de vida, “parece interesante este estudio del Barómetro de la Felicidad, pero hay que agregar esa mirada comunitaria, y también está el tema de darle felicidad al otro. Pero, la felicidad es tan relativa para las personas”.

El líder vecinal explica que cuando se hace trabajo comunitario y cuando la gente participa con el otro en busca de un bien común, no lo podría catalogar como estado de felicidad, pero si puede ser más pleno. “Creo que la felicidad va en relación a que, si tenemos más acceso a servicios y que estén cubiertas nuestras necesidades básicas las personas están más tranquilas y eso se podría catalogar como feliz. La felicidad es un estado mental que nos permite balancear, que me permite sentirme feliz”, agregó Huichacura.

El estudio consultaba ¿Usted es feliz o se siente feliz?, por tanto, las respuestas atendían a resolver un bienestar subjetivo. Cada chileno tiene una visión de felicidad. “Ahí hay un tema en el piso que tiene que ver mucho con la familia, pero debemos abrirnos en las relaciones sociales, cómo hacemos para juntarnos con los vecinos con un encuentro de mayor instancia con el otro”, explicó la socióloga.

La percepción de los encuestados cambia según los estratos económicos, por ejemplo, para aquellos niveles sociales más bajos la amistad juega un papel importante, donde el amigo pasa ser un familiar más.

Para Vladimir Huichacura, en la sociedad actual nadie confía en nadie, el ciudadano desconfía de todo y de todos. “Creo que la gente cambiará su percepción cuando este país se desarrolle en todos sus aspectos, el sentirse satisfecho puede ayudar a la felicidad, pero Chile está en un debe. En el caso del barrio, uno se centra en la familia y trabaja para ayudar a sus vecinos por un interés comunitario (…) vas conociendo al vecino, van naciendo relaciones. Pero el grado de felicidad no se mide allí, ya que la unión es por la causa común”.

Magdalena Browne, cree que este estudio debería ser tomado en cuenta por el ejecutivo para la confección las políticas públicas y el mejoramiento de la calidad de vida. Pero lo importante es preguntarle a los ciudadanos sobre estos temas.

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